Estamos cercanos a la fecha límite

El impuesto especial que corresponde abonar por el blanqueo, lejos de considerarse un obstáculo, debería plantearse como un paso hacia atrás, que resulta necesario para luego avanzar considerablemente.

El próximo 31 de octubre vence la oportunidad para blanquear efectivo, aunque en rigor de verdad, la fecha que debería tomarse para hacerlo es el 24, dado que es el último día para pagar el Volante Electrónico de Pago (VEP) –pago adelantado del 1% del monto a depositar-.

Muchas personas aún siguen dudando acerca de la conveniencia de blanquear los ahorros que tienen en el colchón o en una caja de seguridad, debido al “costo” del impuesto especial que les corresponde pagar, que es del 10% del monto “exteriorizado” –así se lo llama-.

Pero efectivamente, lo que la mayoría no sabe, es que dejarlo en el colchón también conlleva pagar otro impuesto, el inflacionario, el cual, como demostramos a continuación, termina siendo con el tiempo aún más gravoso que pagar el 10% del impuesto especial. Esto ocurre porque el poder adquisitivo de los dólares se “derrite” en sintonía con la inflación que tiene el país que los emite -los Estados Unidos- y la inflación proyectada para los próximos cinco años en dicho país es del 1,25% anual. Es decir que los dólares que se dejan en efectivo, valen cada día menos.

A continuación mostramos un análisis comparativo entre la alternativa de no blanquear u$s100.000 (esta suma es tomada sólo a modo de ejemplo. Aplica el mismo análisis cualquiera sea el monto), dejando el efectivo en el colchón afectado por la corrosión que le provoca la inflación, y la de blanquear, pagando el impuesto especial del 10%, para luego a partir del 1º de abril del 2017 (para invertir libremente en títulos que cotizan en mercados de capitales de la Argentina y/o del exterior se debe esperar hasta el 01/04/2017, ya que el artículo 44 de la Ley de Sinceramiento Fiscal obliga a que el efectivo exteriorizado y depositado en las cuentas especiales abiertas a tal fin, quede inmovilizado hasta el 31 de marzo de 2017), colocar el procedente (u$s90.000) en tres alternativas de inversión que elegimos al azar:

Alternativa 1: 100% en un bono del gobierno argentino; elegimos el Discount 33 –DICY-, cuya Tasa Interna de Retorno es de aproximadamente el 6,80% anual.

Alternativa 2: 50% en el DICY, y el restante 50% en un bono del Gobierno de Brasil; elegimos al BR34, cuya Tasa Interna de Retorno es aproximadamente del 5,10% anual.

Alternativa 3: 33,33% en el DICY, 33,33% en el BR34 y el restante 33,33% en un plazo fijo de un banco en los EEUU, los cuales están asegurados por hasta u$s250.000, y cuya Tasa Interna de Retorno es de aproximadamente el 1,85% anual para una colocación de 5 años (en los EE.UU., a través de una sociedad de bolsa, se pueden los plazos fijos de todos los bancos de los EE.UU., los cuales pueden comprarse y venderse tal cual se hace con un bono).

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Conviene invertir nuestros excedentes financieros en LEBACS?

Estamos cada vez más cerca del día en que el Gobierno tiene que colocar en tiempo récord nada menos que u$s12.500 millones para cancelarle a los buitres. Y lamentablemente la urgencia se paga con un mayor costo. Es decir, con un tipo de interés más elevado.

Si los tiempos ayudan, la próxima semana los holdouts recibirán las primeras cancelaciones por bonos que permanecen impagos desde el 2001. Estos fondos provendrán de una colocación de títulos que se realizará el 18 de abril,nada menos que por u$s12.500 millones.

En esta carrera para salir del default, la Argentina corre muy contrarreloj.

Tal es así que Prat Gay le solicitó a la Corte de Apelaciones de Nueva York que dicte sentencia este mismo miércoles, o lo antes posible, tras la audiencia en la que tratará el fallo del juez Thomas Griesa.

Le recordó que, de no recibir el dinero el 14 de abril, el grupo de demandantes puede dar por incumplido el acuerdo.

Son muchos los inversores que se preguntan si será un buen negocio comprar estos nuevos títulos una vez que circulen en el mercado.

Serán dos caminos los que se transiten:

-Por un lado, habrá tres bancos mayoristas que comercializarán estos papeles a nivel internacional: JP Morgan, UBS y Deutsche Bank

-Por otro, otras cuatro entidades apuntarán a los clientes minoristas: Santander, BBVA Francés, HSBC y el Citi.

Prat Gay se muestra confiado en el éxito de esta colocación. Considera que hay ‘escasezde deuda argentina y el regreso del país a los mercados internacionales traerá de por sí una buena demanda.

Por lo pronto, serán bonos en dólares con vencimientos a 5, a 10 y a 30 años que rendirán cerca de un 8,5% anual.

La tasa de interés definitiva, si bien dependerá de la demanda que surja de la licitación, aparece como muy seductora. En particular para quienes operan en los mercados de capitales globales.

El éxito del resultado final también dependerá del clima de negocios y de acertarle al ‘timing‘ de la colocación.

Es decir, del hecho de contar con la suerte de que justo ese día no se dé un cimbronazo mundial, ya sea un atentado o una noticia de gran trascendencia política o económica, entre otros factores.

De ocurrir, tendrá que convalidar una mayor tasa de interés (premio) para que los títulos sean apetecibles o bien convalidar una menor oferta.

¿Serán buen negocio los nuevos bonos?
En la previa, la renta en dólares que ofrecerán los nuevos papeles será muy atractiva para el público inversor, aun si resulta un punto porcentual inferior a la estipulada originalmente (8,5%).

De hecho, esta seductora ganancia que brindan en la actualidad los mercados emergentes -donde los bonos argentinos proponen una ganancia por encima del 7% u8%– resulta bastante más elevada que la ofrecida por el resto de los países de la región.

Menos tasa, mayor precio
En cuanto a los bonos emitidos en dólares, existe otro factor que puede incidir en su atractivo a mediano plazo: el descenso del riesgo país.

De acuerdo con analistas de la city, las perspectivas más favorables harán que caiga de los 450 puntos básicos (pb) en los que se sitúa actualmente.

¿Cuánto podría caer? Según los expertos, unos 100 pb -hasta los 350- para así adecuarse al del resto de los países de la región.

Esto se refleja en los rendimientos que se ofrece en el vecindario, que se ubican entre un 5% y un 6%.

Esta referencia viene a ser, precisamente, una tasa muy similar a la que podría proponer la Argentina (más adelante) para sus títulos públicos.

¿Por qué? Porque cuanto menor sea el riesgo, menor será la ganancia que el Gobierno deba convalidar.

A su vez, cuanto menor sea el tipo de interés, mayor será el precio de mercado que, se anticipa, tendrá un recorrido alcista.

Según las fuentes consultadas, los títulos de deuda argentina tienen margen para experimentar una suba de hasta un 10%.

Los analistas consideran que los nuevos bonos irán mostrando un rendimiento más bajo con el paso del tiempo, conforme el país vaya transitando un camino de mayor credibilidad.

Fuente: iprofesional.com

MERCADOS DE FUTUROS

Qué es y cómo funciona el mercado de dólar futuro. Un futuro es un contrato en el que las partes se comprometen a comprar o vender un determinado producto financiero a un precio ya fijado y a una fecha preestablecida.

Los futuros son productos regulados que pueden negociarse tanto al alza como a la baja, y que se operan con margen. Es decir, “el inversor compra o vende un futuro pagando tan solo una pequeña proporción de su valor. Con esta proporción participa en el movimiento del precio del futuro”

Este tipo de inversiones permite diversificar el portafolio y el tenedor minorista aprovecha este instrumento para especular sobre precios y obtener diferencias entre el momento en que invirtió y en el que se venció el contrato.

Un claro ejemplo puede ser, que “una empresa local que importa productos que luego revende en el mercado local. Tiene costos en dólares. El riesgo es que si el dólar sube y suben sus costos, el importador no pueda trasladarlo a precios lo que finalmente afecta su margen de beneficio. Comprando dólares a futuro fija el costo en pesos de la importación y asegura el margen de beneficio, que no se ve alterado por el riesgo cambiario”.

Otro caso sería que si “una empresa local que exporta productos al mercado internacional. Tiene Ingresos en dólares y costos en pesos. El riesgo es que si el dólar baja y caen sus ingresos no pueda cubrir sus costos lo que finalmente afecta su margen de beneficio. Vendiendo dólares a futuro fija en pesos sus ingresos y asegura que el margen de beneficio no se vea alterado por el riesgo cambiario”.

Conviene plazo fijo en dólares?

Durante las últimas tres semanas se ha experimentado cierta euforia por parte de los inversores para colocar sus ahorros en un plazo fijo, en pesos, aprovechando las tasas altas que había a principio del mes de enero, que ofrecía hasta un 35% anual a 30 días.
Pareciera que ese furor se ha trasladado ahora a los inversores más conservadores que quiere mantener sus ahorros en dólares pero que desean obtener una renta adicional.

En este artículo quiero compartir mi opinión con los lectores, para analizar de forma sencilla, si es conveniente o no colocar un plazo fijo en dólares.

Contexto internacional.
En el ámbito internacional, estamos ante la presencia de un mes muy golpeado por las caídas de los mercados mundiales, tanto la bolsa como los commodities han experimentado importantes bajas. Cuál es la magnitud de la caída? Hay que retroceder casi 80 años para registrar un enero tan negativo para los inversores en EE.UU. El precio del petróleo está en retroceso desde 2015 y el viernes pasado cotizó por debajo de 30 dólares el barril.
La tendencia sigue siendo mala para las empresas energéticas. No olvidemos que las empresas energéticas son empresas que tienen grandes deudas con bancos e inversores. Esto significa que el daño a este sector, se puede trasladar fácilmente a los sectores bancario y financiero global, por las gigantes deudas que tienen contraída, con ellos.

Otro factor importante es China. Ahora se enfrenta a una desaceleración de su economía y una depreciación de su moneda, Yuan. El gobierno chino advirtió esta semana, que puede venir una ola de despido de empresas estatales, producto del enfriamiento económico y una reestructuración hacia una economía más eficiente y ecológica. China es uno de los principales compradores de materias primas a nivel mundial y esto puede traer graves consecuencias como menor demanda y caída de precios para el sector.

Contexto nacional.
A nivel local, Argentina está en un proceso de transformación del modelo económico. El gobierno trata de combatir la inflación y el desempleo en el medio un desajuste fiscal. Este proceso a la vez está inmerso en un proceso de cambio global, en donde el mundo hoy enfrenta importantes desafíos para poder seguir creciendo. En resumen, tenemos un panorama mundial complicado y más complicado aún para las economías emergentes, con su principal socio China, desacelerando y devaluando su moneda para lograr exportar más y comprar menos.

En este marco general, existe un viento en contra para los mercados emergentes y particularmente para Argentina, por su alta dependencia de las exportaciones de materias primas. Esto para la economía Argentina, mirando nuestro pasado, significa: una menor inversión extranjera, menos ingresos por exportaciones y mayor competencias para nuestros productos.
Volviendo a la pregunta, conviene colocar un plazo fijo en dólares?
No es simple la respuesta y depende del inversor y su confianza en la economía Argentina y su sistema financiero.

Un plazo fijo en dólares a 30 días brinda un interés anual cerca de 3.5% en los bancos de primera línea y cerca del 4.5% en los bancos más pequeños. Eso traducido a interés mensual es aproximadamente un 0.3%.
Entonces, la pregunta que uno debe responder aquí es: Conviene arriesgar los dólares billetes en un banco por 0.3% mensual, en este marco global y local que estamos atravesando?

Si fuera un inversor conservador, la respuesta es No.

La historia económica Argentina nos enseñó que, cuando el mundo “la está pasando mal”, argentina la pasa peor y comienza a carecer dólares. Por más que la voluntad del gobierno fuera bueno, termina en la misma situación, congelando los depósitos en dólares y generando grandes pérdidas a los inversores. Pasó con el plan Bonex en el 89 y pesificación en el 2001 y nadie puede asegurar que no volvería a pasar nuevamente.
El inversor que atesora dólares es un inversor conservador, un inversor que necesita estar seguro y tener el menor riesgo posible. Si ese fuera el principal motivo de tener dólares, por qué arriesgarse por 0.3% mensual?

Hay alternativas mejores y menos riesgosas, por ejemplo; un bono en dólares, tiene un rendimiento mayor que un plazo fijo y nos permiten salir de él, en cualquier momento, sin restricciones de plazo. Es decir, podemos obtener un mejor rendimiento que un plazo fijo y no estar obligado a colocarlo durante un plazo determinado. Es el mayor riesgo que enfrenta este tipo de inversión.

Dicho esto, veamos ahora cuando conviene un plazo fijo en dólares.
A opinión personal, creo que cuando las variables económicas están estables, cuando los cambios de un modelo hacia otro han concluido de manera positiva y cuando el país ya no necesita dólares con tanta urgencia como ahora, entonces será momento de invertir en plazo fijo en dólares. Es decir, cuando tenemos estabilidad, ingreso de dólares genuinos y constantes y crecimiento económico.

Cierro la nota con esta pregunta: Arriesgarías tus dólares en un marco donde no tenemos nada de lo mencionado arriba por solo 0.3% mensual?

Ahorristas en problemas: AFIP encontró la forma de cobrarles impuestos a los que hacen “puré” con el dólar ah orro

Pese a que se trata de una operación que está al margen de la ley, el organismo de recaudación dio con la fórmula para que pague Ganancias e IVA

En una época en la que la AFIP parece multiplicarse y estar en todas partes, muchas son las personas que piensan que lograrán estar a salvo de las ‘narices de los sabuesos’ del fisco realizando el denominado ‘puré’.

En la city se llama así a la operatoria que surge deadquirir el dólar al tipo de cambio oficial (bajo la modalidad ahorro) y venderlo en el mercado paralelo -que tiene una cotización mayor- con el objetivoobtener una ganancia.

La renta podrá variar en base a lo que disponga el mercado, pero hay algo un dato que es clave: desde la instalación del cepo, la brecha nunca bajó del 35%. Así, mientras más alta sea la diferencia que existe entre las dos monedas más ‘apetitoso’ será la recompensa.

Este ‘negocio’, que en la actualidad ofrece un jugoso rendimiento del 70%, se ha convertido en todo un deporte nacional, al punto de que -según las estimaciones realizadas especialistas que están empapados con el tema- el 50% de los compradoresde dólar ahorro estarían optando por esta modalidadpara engrosar sus ingresos.

Además de los pesos extra que se inyectan en el presupuesto de los ahorristas, la transacción estáexenta de todo impuesto. Es lógico, ya que se trata de una operación que se encuentra al margen de la ley.

No obstante, la creencia de que el puré queda lejos de la lupa de la AFIP está a punto de convertirse en un mito. Ocurre que el organismo de recaudación encontró la manera de detectar las inconsistenciasque se generan en las declaraciones juradas de Ganancias.

De esta manera, si bien el objetivo del Gobierno nacional es eliminar el mercado paralelo de divisas, la entidad dirigida por Ricardo Echegaray lograría sacar algo bueno de la operatoria: que la compra-venta de dólares blue termine pagando impuestos.

Las pistas que dejan los ahorristas
Los especialistas alertaron a iProfesional que muchos de los ahorristas que recurren al puré dejan un rastro claro de la operatoria sin darse cuenta. Es que terminan utilizando la diferencia que obtuvieron paraadquirir bienes o pagar servicios que el fisco sigue de cerca.

Por caso, aumentar considerablemente los gastos de la tarjeta de crédito (que en algunos casos representan un alto porcentaje de sus ingresos) o comprar un automóvil (que debe ser registrado e informado a la AFIP) pueden convertirse en las pistas que utiliza el fisco.

Con estas operaciones, los contribuyentes pueden llegar a fin de año fiscal (que opera al 31 de diciembre) con un nivel de erogaciones que no se condice con los ingresos que declaró y, por ende, dejaría todo servido para que los inspectores realicen ajustes en las declaraciones juradas.

Con estas cartas sobre la mesa, el ajuste que intentará realizar el organismo de recaudación sería el siguiente:

• Incorporaría al activo el total de los dólares comprados en el mercado oficial.
• El importe del consumo o inversión de bienes que no pueda justificarse lo consideraría incremento patrimonial no justificado.

Dicho de otra manera, el fisco incorporará la diferencia que el ahorrista habría ganado haciendo el puré y lo considerará como ingresos que no fueron declarados. Por ende, calculará sobre esos fondos los impuestos que no fueron declarados y que deberán ser pagados.

Y no se trataría sólo de irregularidades en Ganancias(que es donde se detectan las inconsistencias), sinoque el ajuste tributario que realicen los ‘sabuesos’ podría incluir también una deuda en el Impuesto al Valor Agregado (IVA).

El camino de los dólares
Desde el Blog impositivo Contadores en Interacción, puntualizaron el escenario que se da ante los particulares que acceden a la compra del dólar ahorro y el destino que le dan a la divisa norteamericana.

Cabe recordar que desde la flexibilización del cepo cambiario, las personas pueden obtener moneda extrajera para ahorrar al tipo de cambio oficial. No obstante, existe un cupo determinado y es necesario contar previamente con una autorización de la AFIP.

De acuerdo a la normativa vigente, los particulares (es decir, empleados, jubilados, autónomos y monotributistas) que ganan más de dos salarios básicos pueden adquirir hasta el 20% de sus ingresos.

A partir de agosto pasado, cuando entró en vigencia el aumento de 18% en el salario mínimo, vital y móvil ($5.558), los ahorristas que quieren acceder al mercado cambiario deben cobrar como mínimo $11.116 mensuales para recibir la autorización del fisco nacional.

El piso se volverá a actualizar a principios del año que viene. El primer día hábil de enero del 2016 el salario mínimo se incrementará a $6.060, por lo tanto los ingresos de quienes quieran recibir la ‘bendición’ de la AFIP deberán ser de al menos $12.120 mensuales.

Los tributaristas señalaron que puede realizar la operación de dos maneras:

Comprar y retirar en forma inmediata los dólares. Esto implica pagar una percepción del 20% que opera a cuenta del Impuesto a las Ganancias o Bienes Personales.
• Adquirir e inmovilizar la moneda extranjera durante un año en la institución bancaria donde realizó la operación. En este caso, no se abona la percepción mencionada.

Los que optaron por la última opción no tienen ningún inconveniente al momento de realizar la declaración jurada de Ganancias, debido a que las divisas quedaron depositadas en una caja de ahorro especial o se utilizaron para constituir un plazo fijo.

A fin de estar en regla con la AFIP, los compradores debieron conservar los comprobantes que acrediten las operaciones tanto de compra como de venta que fueron realizadas en el mercado oficial de cambios. Esta documentación es imprescindible, ya que en la liquidación del impuesto hay que explicar qué se hizo con los dólares adquiridos.

En caso de no haberlos vendido, la sumatoria de los mismos deberá quedar exteriorizada como parte del activo al 31 de diciembre próximo.

El problema radica en aquellos que eligieron el primer camino aprovechando la gran brecha existente entre el dólar blue y el oficial y procedieron a vender la divisa extranjera en el mercado marginal.

El origen del problema
El origen de los fondos para la adquisición de los dólares no es un problema, ya que es la AFIP la que autoriza la operación cambiaria en base a los ingresos declarados por el comprador.

Y, al menos en un principio, tampoco debería ser un inconveniente el destino de los fondos. Pero en muchos casos la realidad es muy distinta, ya que el ‘ciudadano de a pie’ seguramente procedió a vendertodos las divisas adquiridas en el mercado ilegal.

Por lo tanto, el problema se presenta cuando los querealizaron el puré utilizaron todos los pesosobtenidos en ‘gastos demostrables’.

Dicho de otra manera, el conflicto se presenta cuandono pueden demostrar cómo hicieron esas erogaciones. Y, adicionalmente, porque no pueden mostrar los dólares en existencia al 31 de diciembre ya que no les cierra la justificación patrimonial (ya que parte del consumo del ejercicio se solventó con la ganancia producida por la diferencia de precios en la venta de la moneda extranjera).

‘La única forma de justificar esta situación es en aquellos casos en que los gastos realizados fueron abonados directamente con los dólares, como puede ser gastos realizados en el exterior, pago de algún bien mueble o parte de precio de algún bien inmueble o algún contrato de alquiler cuyo precio haya sido pactado en dólares’, señalaron los expertos consultados.

En resumen, la situación que puede presentarse se sintetiza en tres posibles escenarios:

• Los dólares no se gastaron, por lo que debe armarse la existencia al cierre inventariando el total de billetes verdes comprados en el ejercicio fiscal y valuándolos a la cotización pagada a la fecha de cada adquisición.
• Las divisas se consumieron, pero existen elementos de prueba que permitan demostrar dicho consumo.
• Se vendieron en el mercado ilegal. En este caso, no se puede dejar activado, porque no cerraría el consumo exteriorizado en la declaración jurada de Ganancias. Ésta situación probablemente derive, en caso de ser sujeto de una fiscalización, en un ajuste por diferencias patrimoniales no justificadas.

Por lo tanto, si el contribuyente vendió la moneda extranjera en el blue y no los incorporó a su patrimonio estará expuesto a un ajuste que implicaráabonar la tasa de Ganancias efectiva y, depende de cada caso, podría también derivar en un ajuste en el IVA.

Nota extraída de iprofesional.com

Perspectivas para el USD

En los cálculos de Empiria, si la próxima conducción del país implica políticas económicas racionales, donde el ejemplo venezolano de tipo de cambio informal sin techo pierde todo asidero, el techo para el blue de fin de año podría estar en el rango de los $18 y $20, conforme a los máximos alcanzados por las brechas cambiarias en el 2013 y 2014.

No obstante, el estudio de la consultora aclara que este escenario se daría siempre que la continuidad de las actuales políticas económicas siga siendo improbable. Mientras tanto, indican que en el plazo intermedio que resta hasta las elecciones y el cambio de Gobierno, los vaivenes en la intervención oficial provocará una fuerte volatilidad en las cotizaciones.

En cuanto al dólar oficial, esperan que la cercanía a las PASO pueda llevar en lo inmediato a alguna leve reducción en el ritmo de minidevaluaciones, respecto al promedio cercano a los 0,5 centavos diarios actual. Luego de las primarias habría espacio para una mínima aceleración, pero creen que se volvería a revertir a medida que se aproximen las elecciones de octubre. Lo que suceda luego dependerá de quien se perfile como próximo presidente, aclararon.

Para Empiria, es evidente que existen expectativas de normalización del mercado cambiario, con diferencias respecto al plazo que podría tomar, ya que una unificación cambiaria en el corto plazo, como la que propone Macri, implicaría que el tipo de cambio informal cerca de su techo mientras que bajo el mandato de Scioli habría que determinar primero los grados de libertad que llegaría a tener para comenzar a resolver los problemas económicos.

*nota extraiada del Cronista 24/07/2015