La expectativa de dólar quieto hasta las elecciones alienta la pesificación

Subir a la bicicleta financiera instalada en el mercado local puede ser muy redituable, pero antes hay que comprender qué está pasando en el mundo y cómo jugar de local. El primer dato a recordar es que en el mundo siguen las apuestas a todo ritmo en las diferentes bolsas ayudadas tanto por un dólar que persiste en su fortalecimiento como por los bancos centrales de Europa y Japón que prestan fondos sin costo muchos de los cuales tienen como destino final la compra de distintos activos financieros. Además, todo rinde poco en el mundo de la renta fija. Por ejemplo, la deuda soberana de Perú y Bolivia emitida en moneda norteamericana paga el 4,5% a diez años. Y eso hace que Argentina, que sigue ofreciendo rendimientos dolarizados que van entre el 8% y 14% en títulos de la deuda nacional y provincial -o, en pesos, el 23/28%-, se convierte en el centro de atención de muchos inversores que aceptan el riesgo. Mientras tanto el dólar billete en el mercado paralelo continúa su descenso y se espera mucha calma cambiaria para los próximos meses. Tal es así que los bonos ajustables por devaluación del dólar calculan un valor de 11 pesos por unidad de la moneda norteamericana para enero del año 2016 y, en propias palabras del BCRA, “se profundiza el incentivo a concretar inversiones en moneda nacional, las que en los últimos meses han demostrado una rentabilidad sensiblemente superior a las realizadas en moneda extranjera”.

Así que con el dólar tranquilo y tasas de rendimientos en pesos que oscilan entre 22% y 28% está la mesa servida para subirse a la bicicleta con la premisa que se puede correr el riesgo de vender algunos dólares para colocarlos en pesos y recomprar la divisa norteamericana antes que el tipo de cambio oficial se ajuste.

Como toda operación financiera, tiene sus riesgos, en este caso el errar a los pronósticos y que se venga un “dolarazo” inesperado en el mercado local que, conviene decirlo, nadie ve por ahora.

Así que, sentados al banquete del dólar quieto y los pesos rindiendo conviene preguntarse: ¿qué hacer para ganar con compras de activos en pesos para luego recomprar divisas?

De manual

El dólar está cada día más barato, porque la inflación crece mucho más rápido que la cotización oficial de la divisa mientras que el blue además pierde precio constantemente.

Por lo que se escucha en el mercado, muchos obtienen la primera diferencia al comprar dólar ahorro y venderlo al precio blue para luego colocarse en pesos. Ya sea en el simple plazo fijo hasta fondos comunes de inversión ajustables por tasa de interés o los más sofisticados bonos de la deuda pública en moneda nacional ajustables por CER, o también fondos de inversión dolarizados que ajustan por el oficial y espera el ajuste de este último en algún momento de los próximos meses.

Claro que este movimiento lleva una clara apuesta: que el Gobierno mantenga el “seguro de cambio” -es decir que omita efectuar cualquier devaluación brusca- para que el premio a obtener en pesos alcance para calmar el pánico que muchos sienten al desprenderse de dólares y exponer su dinero a una devaluación inesperada.

Sin embargo un shock cambiario tiene baja probabilidad de ocurrencia en el consenso de los operadores y aquello que se espera es un repunte pausado del oficial con un dólar blue estable o a ligeramente a la baja, claro que en términos teóricos y si se cumplen todas las previsiones oficiales en materia cambiaria muy bien piloteadas hasta ahora por la dupla Banco Central / Comisión Nacional de Valores.

Sobre esta visión del proceso económico se pueden analizar las oportunidades y riesgos de algunos instrumentos del mercado. Por tanto quienes soporten la volatilidad ante la expectativa de ganar un 50%, pero también estén dispuestos a ver como su portafolio baja temporariamente 20% o más, les conviene mirar el mercado accionario en el cual muchos papeles lucen baratos con las energéticas/petróleo a la cabeza. Por ejemplo YPF subió casi 15% en los últimos días, pero aun así el ADR cotiza a u$s30 mientras que llegó a tocar un techo de u$s40 pero también, vale recordarlo, cayó a un piso de 19 dólares a mediados del año 2014 en la Bolsa de Nueva York.

Finalmente, hasta a la mejor bicicleta puede pinchársele un neumático en forma inesperada, o sea que las previsiones del mercado se vean afectadas por algún acontecimiento hoy desconocido que tire por la borda las expectativas de devaluación controlada y blue freezado. Para ello siempre conviene mantener la sabia diversificación entre moneda local y extranjera que todo portafolio debe respetar.

nota extraida: diario bae.

Clase media en problemas

Cuesta llegar a fin de mes, se escucha en las reuniones de amigos y encuentros familiares.

Y ese ‘cuesta’ no es, precisamente, porque sea más caro, sino porque los gastos suben, los precios se renuevan y los salarios van quedando viejos.

A esto se suman los consumos vacacionales que han engrosado los saldos de las tarjetas, que hace que muchos argentinos tengan que dedicarle unos cuantos meses para llevarlos a los niveles de diciembre.

El problema de ‘sueldos viejos y precios nuevos’vuelve a hacerse presente y lo más seguro es que se instale hasta que lleguen las mejoras salariales.

En este contexto, en el que los últimos días del mes se hacen ‘eternos’ en términos monetarios, las tarjetas de crédito ocupan un rol cada vez más central parafinanciar gastos esenciales. Es decir, los del día a día,en detrimento de aquellos vinculados con ‘ir de shopping’.

Esto se corrobora en un dato clave: al tiempo que cae el consumo de bienes, el uso de las tarjetas no para de crecer.

Esta tendencia, de la que ya diera cuenta iProfesional, se viene repitiendo a lo largo de los últimos meses.

En enero, informa el Banco Central, el tarjeteo crecióun impactante 73% respecto al mismo mes del año anterior.

Este repunte viene a ser el salto más grande desde el2006. En términos reales -es decir si se descuenta la inflación- los montos financiados con los plásticosavanzaron 25%.

Semejante incremento va a contramano del actual escenario recesivo en el que la compra de bienes durables ha caído con fuerza.

¿Por qué ha crecido tanto? La respuesta que dan los analistas no deja lugar a dudas: la clase media las usa cada vez más para llegar a fin de mes y mantener su estándar de vida, aun a costa de resignar su uso para la adquisición de bienes durables.

Nota extraída de iProfesional.com

Alerta en empresas: el Gobierno no habilita dólares para importar y anticipan caída en la producción y empleo s

Repentinamente, el BCRA cortó la entrega de divisas. Esto tomó por sorpresa a ejecutivos de negocios que ya advierten de las consecuencias. A esto se suman los u$s5.000 millones que compañías adeudan a proveedores del exterior, que retacean entregas. Dos actividades, entre las más perjudicadas. El Gobierno suele ver en aquellas noticias que no están alineadas con el relato una suerte de operativo de desprestigio para perjudicarlo.

Lo hizo el propio jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, cuando afirmó que el pedido de indagatoria de la Presidenta en la causa AMIA era una campaña orquestada para"contrarrestar las buenas noticias", como el boom turístico en Mar del Plata.

Tejer teorías conspirativas también es un ejercicio que vienen realizando otros funcionarios, como Alejandro Vanoli.

A mediados de enero, el titular del BCRA rechazó que la entidad haya negado dólares para el pago de importaciones. Y luego recalcó que esas "afirmaciones falaces" eran "funcionales a una campaña de la que se nutren distintos medios para tratar de desmerecer que se hayan acumulado reservas".

Incluso, el propio ministro de Economía, Axel Kicillof, salió a desmentir cualquier tipo deinconvenientes en la disponibilidad de billetes verdes para el pago de compras al mundo.

"La economía es muy abierta", afirmó el titular del Palacio de Hacienda, quien remarcó que "hoy no se puede decir que no haya movimiento de divisas, todo lo contrario".

Sin embargo, pese a todos los esfuerzos que viene haciendo el Gobierno desde lo comunicacional para minimizar los inconvenientes que atraviesan las compañías que requieren de insumos y maquinaria para la producción, la crisis por la escasez de dólaresvolvió a mostrar su peor cara.

Este miércoles, y sin ningún tipo de aviso previo, el BCRA no le vendió dólares ni a los importadores ni a los bancos, estableciendo así una suerte de "feriado cambiario".

Se trató de una medida tomada en medio del fuerte nerviosismo oficial ante lapreocupante sangría que están sufriendo las reservas, que sólo durante los primeros tres días hábiles de febrero se redujeron en u$s210 millones.

Lejos de tratarse de un mero rumor del mercado, la Cámara de Importadores (CIRA) emitió un comunicado en el que advirtió que "de manera sorpresiva y sin que mediara aviso de la autoridad monetaria competente, importadores socios de esta entidad nos han informado sobre inconvenientes que han tenido al solicitar a los bancos privados giros al exterior en concepto de pago de importaciones".

La entidad informó que este jueves tendrán una reunión con Vanoli, a la cual "llevaremos este tema para conocer los motivos que produjeron esta decisión".

Sin dudas, se vienen días agitados para el Gobierno, dado que desde varios sectores se están multiplicando los reclamos por el endurecimiento en la entrega de divisas.

Por lo pronto, los directivos de terminales automotrices, también durante el día de hoy mantendrán una reunión cumbre con el secretario de Comercio Interior, Augusto Costa, por la promesa -hasta ahora incumplida- de la ampliación del cupo mensual de dólares, que quedó freezado en u$s100 millones, un nivel que torna inviable a la actividad.

En tanto, los representantes de las empresas de electrónica, están pidiendo una audienciapor un problema similar: los dólares prometidos ahora no están llegando y las firmas ya están sufriendo el desabastecimiento de componentes para la fabricación de celulares, televisores y otros dispositivos.

Pero los inconvenientes para estas dos grandes ramas de actividad no es sólo contar con los dólares para importar: en conjunto, ambos sectores mantienen una deuda cercana a losu$s3.200 millones con filiales y proveedores del exterior en concepto de importaciones yarealizadas para las cuales el BCRA nunca les habilitó las divisas. Es decir, se realizaron "a crédito".

Tanto firmas automotrices como electrónicas vienen advirtiendo que el financiamiento delexterior se está cerrando, ante la imposibilidad de achicar ese pasivo.

Tierra del Fuego: alerta por puestos de trabajo
La trama en la que están envueltas las cerca de 20 terminales que confroman AFARTE, entidad que nuclea a los fabricantes de electrónica, es una síntesis perfecta de las idas y vueltas que viene padeciendo el "Made in Argentina" por los problemas cambiarios y por laobsesión oficial de cuidar las reservas.

Hacia el último trimestre de 2014, el Gobierno les había habilitado a estas compañías unosu$s120 millones mensuales para el pago de importaciones, una cifra que, según afirmaron fuentes de AFARTE a iProfesional, "no era suficiente, porque para funcionar con normalidad requerimos de u$s250 millones".

Antes de que finalizara el año, el Ministerio de Economía les había ampliado dicha cuota au$s180 millones.

A medida que se activaron los distintos tramos del swap con China y que las cerealerassiguieron con el plan de adelantar liquidación de exportaciones, el optimismo oficial hizo que, hacia mediados de enero, la cartera que conduce Kicillof "premiara" a las empresasfueguinas con otro plus.

"Nos llamaron hace dos semanas para decirnos que habían decidido elevar la cuota hasta los u$s230 millones. Esto era positivo pero se cumplió sólo durante unos días. Ahora estamos volviendo a padecer las mismas restricciones de antes", aseguraron a este medio fuentes de AFARTE.

"Se regresó a una cuota equivalente a u$s120 millones, menos de la mitad de lo que se necesita para que las empresas funcionen con normalidad. Estamos pidiendo una reunión y ya hemos enviado notas al Gobierno alertando que si esto no se soluciona va a haber problemas con la producción y el empleo", agregó la fuente.

Desde la cámara de electrónica explicaron que el hecho de que una parte del personal esté de vacaciones ayudó a que, por el momento, no haya destrucción de puestos de trabajo. "Pero si este problema se prolonga, ahí puede haber un impacto", completó el directivo.

Desde AFARTE agregaron que si el año pasado no hubo una crisis estructural fue porque lasterminales se pudieron manejar con el crédito de sus proveedores asiáticos.

En concreto, el BCRA pateó el pago de compras de insumos electrónicos por u$s1.000 millones, el equivalente a cuatro o cinco meses de importaciones. Pero ese financiamiento, alertaron desde la cámara, comenzó a cortarse.

"Algunas fábricas del exterior ya dejaron de embarcar hacia la Argentina componentes para la fabricación de celulares por los problemas de pago. Si esto se profundiza, además de los inconvenientes en la producción, sufriremos faltantes de equipos", agregó el directivo, en diálogo con iProfesional.

Automotrices: cae el stock y se desploman ventas
En el caso de las automotrices, la deuda impaga con filiales y proveedores es incluso mayor, dado que actualmente ronda los u$s2.200 millones.

Así es como durante el último trimestre de 2014, empresas como General Motors o Renaulttenían prohibido seguir importando autos desde Brasil.

No es un dato menor: ese país actualmente provee casi el 40% de los vehículos que se venden en la Argentina.

Además, el cupo actual de apenas u$s100 millones mensuales para todas las empresas del rubro, que nunca se amplió (pese a las promesas realizadas desde el Ministerio de Economía) no sólo no permite achicar esa deuda sino que no es suficiente ni siquiera para que elmercado esté bien abastecido.

"Las terminales necesitamos u$s300 millones todos los meses para poder responder al nivel de demanda", aseguró el vocero de una automotriz europea, que pidió estricto off the record.

En la reunión de este jueves, las empresas nucleadas en ADEFA insistirán con que el BCRA les habilite al menos u$s250 millones cada treinta días, pero no hay seguridad de que esto se vaya a cumplir.

Incluso, como sucede con las compañías de electrónica, el compromiso asumido por los funcionarios no es garantía de nada y puede ser anulado en cualquier momento.

"Las importaciones de autos se vienen desplomando y esto está llevando a un fuerte achicamiento del stock", advirtió a iProfesional el economista Gonzalo Dalmasso, de Abeceb.

Según cifras provistas por la consultora, en base a datos de Aduana, en octubre el ingreso de vehículos había registrado un derrumbe del 66% en volúmenes, respecto al mismo mes de 2013. En noviembre, en tanto, el desplome llegó al 65%.

Diciembre también fue negativo: las terminales importaron un 52% menos. Y el escenario se repitió en enero, con una caída similar.

Según Dalmasso, como consecuencia de este endurecimiento de la política aduanera, "las fábricas y las agencias ya se ´comieron´ un inventario cercano a los 110.000 vehículos", lo que equivale a dos meses de ventas.

El derrumbe en el ingreso de autos del exterior, sumado a la pobre dinámica del mercado, quedó plasmado en las ventas que las terminales realizan hacia los concesionarios: enenero apenas alcanzaron las 34.000 unidades, el nivel más bajo en seis años. Hay que retroceder hasta febrero de 2009 para encontrar un volumen tan pobre.

En este contexto, desde Abeceb estiman que los patentamientos en todo 2015 podrían incluso perforar el piso de las 600.000 unidades si no se resuelve la falta de divisas.

Para tener una noción de lo que esto significa, basta recordar que en 2013 la industria festejaba por los más de 955.000 autos comercializados. Es decir que, en sólo dos años, se podría "evaporar" un 40% del mercado.

La industria mira de reojo a Vanoli

Los empresarios recuerdan cuando el titular del BCRA, allá por diciembre, aseguraba tener "vocación" de ir flexibilizando todas lasrestricciones cambiarias en pie durante 2015 para ir hacia "una normalización completa".

Eran momentos de pleno optimismo, cuando las arcas se engrosaban gracias a los "dólares chinos", la fuerte liquidación por parte decerealeras y la licitación de la red 4G.

Para Vanoli, su éxito era tal que se vanagloriaba de ser el único presidente en lograr concluir un año con crecimiento en las arcas del BCRA.

Sin embargo, tras un enero con resultado neutro, las alarmas volvieron a encenderse: pese a una liquidación de agrodólares que está "a full" y a los u$s800 millones que ingresaron el mes pasado por el intercambio de monedas con el gigante asiático, las reservas perdieron u$s210 millones y esto empujó a Vanoli a endurecer los controles.

El problema es que a los u$s31.200 millones que dice tener el BCRA, en la práctica hay querestarles u$s3.100 millones por swaps que deberán devolverse con intereses, otros u$s1.300 millones por pagos de deuda (ya cursados pero frenados por Griesa) y los u$s5.000 millonesnunca habilitados a importadores.

Sólo estos parches y maquillajes evitan que hoy las arcas se ubiquen por debajo de losu$s22.000 millones.

Para el consultor Salvador Di Stefano, "hay que olvidarse de que el Gobierno libere losu$s5.000 millones adeudados para liquidar importaciones".

"Buscará preservar las reservas por encima de los u$s30.000 millones y contener lo que más pueda el tipo de cambio", afirmó el experto.

Desde Economía & Regiones advirtieron que a la administración kirchnerista "le importa más el nivel de reservas, de inflación y del dólar que el de actividad".

"En pocas palabras, procurará que las tenencias del Central no caigan, de manera depreservar la estabilidad financiera", resaltaron.

La consecuencia, advirtieron, es que "continuará el deterioro de la producción y del empleo".

Para Eric Ritondale, analista de la consultora Econviews, el objetivo del Gobierno será el decuidar reservas y atrasar el tipo de cambio. Y esto "sólo lo logrará insistiendo con las fuentes alternativas de financiamiento, como los swaps, logrando que las cerealeras adelanten más liquidaciones y frenando importaciones".

Por lo pronto, un sector clave para la industria nacional, como es el automotriz, espera con ansiedad un aumento del cupo de divisas.

El temor, y que ninguna promesa oficial podrá despejar, es si esto después se terminará cumpliendo en la práctica.

Y si no, que le pregunten a los fabricantes de electrónica, que súbitamente y sin previo aviso se encontraron con que ahora el BCRA le está habilitando la mitad de aquellas divisas que, con bombos y platillos, les habían garantizado.

Nota extraida de iprofesional: 04/02/2015

¿Seguirá el veranito cambiario?: estas son las proyecciones del mercado para dólar oficial, blue e inflación

Una vez más, el tipo de cambio parece "condenado" a tener que atrasarse para contener los precios y favorecer el consumo.

Apostar a un arreglo: cuánto se puede ganar si se compran bonos y se resuelve el problema con holdout.

¿Seguirá el veranito cambiario?: estas son las proyecciones del mercado para dólar oficial, blue e inflación.

Poco antes de que finalizara el 2014, las proyecciones que se trazaban sobre el devenir de la economía marcaban un cambio de tendencia que generaba alta expectativa.

Por lo pronto, el titular del Banco Central, Alejandro Vanoli, hablaba sobre la posibilidad deagilizar al máximo los permisos de importación, mediante la autorización de un mayor cupo de dólares, y hasta dejó abierta la posibilidad de flexibilizar el cepo.

"El Gobierno tiene vocación de ir hacia una normalización completa", fueron las palabras del funcionario.

A esto se sumaba la inminente caída de la cláusula RUFO, que dejaría allanado el camino para negociar sin presiones con los holdouts, abriéndose así la posibilidad de volver a posicionar a la Argentina en la senda del financiamiento internacional.

Sin embargo, apenas el calendario cambió de año, Axel Kicillof dejó bien en claro cuál es lahoja de ruta que tiene en mente el Gobierno para atravesar este complejo 2015.

Si bien ratificó que la intensión de la administración kirchnerista es la de honrar sus compromisos, destacó que no se tomaría ninguna decisión que perjudique al país. Así, trasofrecer a los acreedores u$s6.500 millones sobre una deuda mayor a u$s20.000 millones, intentó demostrar que no hay "desesperación" por hacerse de dólares frescos.

Los analistas creen que el Gobierno intentará hacerse de fondos en el mercado local, a la vez que ensayará alguna colocación internacional, de modo tal de aflojar un poco el cerrojo importador y así moderar el índice inflacionario, variables clave al tratarse de un año electoral.

Marcelo Capello, economista de Fundación Mediterránea, considera que podría haber unnuevo intento de colocar BONAR 2024 por u$s3.000 millones. Sin embargo, advierte que "para tener chances de un rebote en el nivel de actividad, sería necesario un acuerdo rápido con los holdouts", un escenario de difícil ocurrencia.

Pese al optimismo oficial sobre la disponibilidad de dólares, entre los economistas hay preocupación, dado que, a lo largo de 2015, la administración kirchnerista deberá hacer frente a vencimientos de deuda por unos u$s15.000 millones.

"Si no logra crédito externo, entonces los menores flujos de exportaciones, afectados por la caída de los precios internacionales, obligarán al Banco Central a optar entre devaluar o incrementar las trabas a las importaciones", apuntan desde la Ecolatina.

Capello considera que dados todos los compromisos del país y el nivel de las reservas de libre disponibilidad, "no hay margen para un aumento de las importaciones que alivie trabas a la producción" sin un acuerdo con los fondos buitre.

El otro problema sobre el que vienen advirtiendo las consultoras está vinculado con deterioro de la balanza comercial como fuente genuina de divisas.

En Ecolatina consideran que entrarán u$s5.000 millones menos en concepto deexportaciones y que este descenso, sumado a la falta de financiamiento externo inmediato,no dejará margen para normalizar la entrada de productos e insumos importados, claves para la industria, lo que pegará de lleno en el nivel de actividad.

Hay otro dato clave: desde la consultora Delphos Investments hacen hincapié en el adelanto de liquidaciones que se negoció con las cerealeras a fines del año pasado para acelerar la entrada de dólares y así finalizar el 2014 con un "maquillado" nivel de reservas, ahora situadas por encima de los u$s30.000 millones.

Este arreglo implicaba una liquidación de u$s5.700 millones de cara al último trimestre del 2014, compromiso que fue alcanzado y festejado por Vanoli.

El problema es que dicho adelanto por exportaciones futuras significó disponer de divisasque iban a ingresar recién en este 2015 pero que ya no estarán a mano.

Dólar: más riesgo de atraso cambiario

Bajo la óptica de Soledad Pérez Duhalde, economista de Abeceb, el objetivo del Gobierno será el de continuar con la idea de planchar al dólar para contener la inflación.

Desde Econviews, consultora que dirige Miguel Kiguel, consideran que "la incógnita no pasa tanto por si el Banco Central insistirá o no con el uso del tipo de cambio oficial como ancla antiinflacionaria, lo que parece bastante probable, sino por la capacidad que tendrá para sostener la actual política, en tanto y en cuanto la depreciación es inferior a la inflación y las presiones sobre el mercado irán incrementándose con el mayor atraso cambiario".

Para Pérez Duhalde, Vanoli no podrá dejar el dólar absolutamente quieto, sino que deberá convalidar una suba como mínimo de un 20%. En caso darse este deslizamiento, considera que "se hará de forma gradual".

Si bien es muy prematuro estimar el ritmo de la política cambiaria, desde Delphos Investments destacan que, si se considera lo que va de enero, la devaluación anualizada ya alcanza casi el 20%.

Por lo pronto, en el mercado de futuros del Rofex, los inversores ven un dólar bastante por encima para diciembre próximo, en un nivel del orden de los $11,65.

El problema es que, incluso en ese valor, la economía no recuperaría los niveles decompetitividad que se tenían a comienzos del año pasado, tras la fuerte devaluación.

Desde Delphos señalan que "en los últimos meses, las monedas de nuestros socios, así como las del resto del mundo, se han depreciado frente al dólar".

Así las cosas, destacan que si el BCRA deseara igualar el salto competitivo del año pasado, el tipo de cambio debería moverse hasta los $12,65, "muy lejos de lo que descuenta el mercado de futuros".

Blue: brecha del 60%

En cuanto al blue, analistas consultados por iProfesional estiman que la brecha del 60% llegó para quedarse si es que se mantiene el actual escenario de no arreglo con los buitres y de alejamiento de los mercados internacionales de crédito.

La plaza del dólar informal es muy chica, y reacciona de forma acentuada ante pequeños cambios en la demanda.

Por ello, el foco de la administración K es seguir a este circuito informal muy de cerca.

Al respecto, Pedro Biscay, director del BCRA, ya anticipó que este año la entidad "seguirá generando políticas de control para reducir la expectativa de brecha devaluacionista".

El problema, consideran los analistas de Delphos, es que la entidad que conduce Vanoli estáechando nafta a la hoguera luego de la muy fuerte emisión de pesos que tuvo lugar en lasúltimas semanas.

En concreto, el titular del Central emitió más de $60.000 millones en 30 días, sumándole mucha presión al blue.

Es que el llamado "dólar de cobertura" (tipo de cambio que resulta de vincular la cantidad de dinero circulante con las reservas del BCRA, indicador que condiciona a su vez el valor del billete informal), pasó de $14 a $15,30.

Durante los primeros días de enero, el circuito del billete paralelo tomó nota de esto y, poco a poco, la divisa comenzó a subir, lo que obligó al BCRA a intervenir con una fuerte venta de bonos en dólares con la que se buscó desinflar al "cercado" contado con liquidación.

Si bien luego el precio del blue se estabilizó, fue un claro "recordatorio" de la alta volatilidadde este mercado, especialmente en épocas veraniegas.

"La mayor presión que tiene el dólar debido a la fuerte emisión que se hizo y a la decisión de mantener el tipo de cambio oficial fijo, aun cuando la inflación se ubica en niveles elevados, son los dos factores principales en la turbulencia cambiaria de principios de año", recalcan desde Delphos.

nota extraida de www.iprofesional.com.ar día 12/01/2015

El paralelo

Pese a los controles policíacos y allanamientos a las cuevas de la City, en 2014 el billete informal trepó casi 40%, cifra que estuvo en línea con el aumento de precios. Pronostican que se repetirá un escenario similar este año

El pronóstico unánime de los corretas, como se denomina en la jerga financiera a los mayoristas del blue, es que el dólar paralelo volverá a avanzar este año en sintonía con la suba de los precios, tal como lo hizo en 2014.

Durante el 2012, "el bille", como dicen en el léxico cuevero, tuvo un alza del 42%, al trepar de $ 4,74 a principios de enero a $ 6,80 a fin de diciembre. En 2013, el informal tuvo un ascenso del 45%, al incrementarse de $ 6,91 a $ 10. Durante el año pasado, en tanto, el alza alcanzó casi el 40% y por primera vez no superó a la inflación que miden las consultoras privadas sino que quedó prácticamente equiparada.

Para este 2015, el pronóstico de la City son crecimientos similares al año pasado. Hay que tener en cuenta que el blue suele acompañar como mínimo el aumento de precios al consumidor. Por lo tanto, si el incremento fuera del 40%, como este año, el blue arañaría los $ 20 a fines de diciembre. Pero dado que por efecto del clima recesivo la inflación podría desacelerarse en 2015 a niveles de entre el 30% y el 35%, el paralelo quedaría en torno a los $ 18.

Por otra parte, la inflación ya se "comió" la devaluación de enero pasado, con lo que el tipo de cambio oficial quedó muy atrasado. En consecuencia, si en algún momento del año (ya sea después de las PASO o luego de las elecciones de octubre) llegaran a ajustar el tipo de cambio oficial, el ilegal acompañará.

Una forma de calcular a cuánto podría llegar a estar el dólar paralelo a fin del 2015 es tomar a cuánto podría estar el valor teórico de la divisa, o dólar convertibilidad, para esa fecha. Desde el cepo, supo seguir en un 97% de los casos al valor del billete. De hecho, hoy se ubica en $ 14,22.

Si la base monetaria crece lo mismo que este año (22,6%), el circulante llegará a $ 550.000 millones. En tanto, si las reservas descienden solamente a u$s 25.000 millones ("las reservas están para usarse", dijo Vanoli en octubre pasado), el dólar convergencia se iría a $ 22. Otro modo de hacer el cálculo es a través de los contratos de dólar futuro de Rofex, que cotiza a $ 11,075 para dentro de doce meses. En caso de mantenerse la brecha actual, del 62%, el billete terminaría en $ 18, aunque habrá que ver lo que pase en noviembre y diciembre, una vez que concluyan las elecciones presidenciales.

"Con cada vez más pesos para financiar un déficit creciente y cada vez menos dólares (no sólo por el default, además todas las medidas del gobierno tienden a que al final no entren dólares al circuito formal o informal), la divisa se va a ir para arriba por encima de la inflación real", sostiene, en estricto off the récord, un ex directivo del BCRA.

"Si tenés que comprar un palo (u$s 1 millón) olvidate. Vas a tardar dos semanas, porque tenemos un cupo diario: no más de una gamba (u$s 100.000) diaria por cliente y a $ 14. Imaginate que si te llego a vender un palo con este mercado tan chico, hago subir más 30 centavos al bille de una", revela el dueño de una financiera quien, cual profesor Jirafales, comienza a dar cátedra a su personal. Alerta sobre el nuevo modus operandi del delivery: "No tomen más por Florida, ni tampoco por Lavalle, porque por ahí está lleno de controles policiales. No importa que hagan algunas cuadras de más, pero eviten los controles".

"No llevamos más la plata en la mochila, como la llevábamos antes, porque si te la revisan te incautan todo el dinero. Es preferible llevar todo en el cuerpo, donde no te pueden pedir que te desvistas, excepto que tengan una orden judicial", advierte el empleado de una cueva.

"Hoy por hoy, lo que más se utiliza es una tobillera en cada pierna. Va debajo de los gemelos y podés llevar $ 80.000 en cada una. Por lo tanto, si vamos dos, podemos llevar entre ambos $ 320.000 en las cuatro tobilleras, siempre cuando sean todos billetes de $ 100, desde ya".

extraido de diario cronista 05/01/2015

FIN DE AÑO

La administración kirchnerista encuentra sobre finales de año una bocanada de oxígeno. Algunas variables y cotizaciones clave han confluido
El siempre recordado Guillermo Moreno, en sus primeros tiempos como secretario de Comercio, reclamaba el apodo de ‘Pibe Nueve’, porque su aporte como funcionario había llevado a que el país tuviera un 9% de crecimiento económico, un 9% de inflación y un 9% de desempleo, todos números brillantes para el contexto del año 2006.
Los tiempos han cambiado para el ‘modelo K’ y el nivel de selectividad ha caído estrepitosamente, de manera que hoy el ministro Axel Kicillof se contenta con ser ‘el Pibe 30’.

Tal como ya diera cuenta iProfesional, en su plan para este año -según trascendió de los debates internos en el Ministerio de Economía- apuntaba a la convergencia de distintas variables clave, entre ellas, salarios, dólar y -de ser posible- inflación.
El 2014 ya está por concluir. Si bien el Gobierno no ha logrado domesticar a esta última variable (inflación) para emparejarla con otras, lo cierto es que el ‘plan 30’ logró reunir a otras.
Casualmente, hasta las reservas del Banco Central pudieron recuperarse sobre el cierre de este período para estacionarse en una cifra cercana a los ‘u$s30K’. Este es uno de los mayores festejos findeañeros en filas kirchneristas, dado que las consultoras privadas pronosticaban que las arcas del Central sufrirían un deterioro que las dejaría más cerca de los u$s20.000 millones.

En cuanto al dólar oficial, punta a punta -enero contra diciembre- muestra una suba anual del 30%, bastante menos de la que se preveía en el arranque del año, ya que el primer mes se había ‘comido’ buena parte de ese incremento.

El equipo de Kicillof sigue sumido en una gran cantidad de temas que le son motivo de preocupación, como la escasez de billetes verdes, el infructuoso canje de deuda y el litigio con los fondos buitres. Pero, al menos, puede gozar de cierto relax en un verano que se viene presentando con relativa estabilidad cambiaria.
No existe pero se festeja
Como suele suceder, la administración K ningunea algunos temas cuando éstos le son adversos y los saca a relucir si la situación se revierte y pasan a formar parte de un contexto favorable.
El precio del blue da sobradas muestras en este sentido: de afirmar que ‘no existe’, de decir que referirse a su valor es como publicar el precio de la cocaína (en momentos de alta cotización) se viró a la situación de festejar su baja y celebrar el triunfo sobre los especuladores del modelo.
Tras las idas y venidas que han ido atravesando las distintas versiones del dólar -entre ellas el blue, conta con liqui y bolsa- lo cierto es que al cierre de este 2014 se observa un panorama cambiario que le da al equipo de Kicillof algunos motivos de tranquilidad.
Es que todas estas referencias terminaron, en mayor o menor medida, convergiendo en una cifra cercana al 30% de suba anual y achicando distancias respecto de la inflación, en comparación con lo ocurrido en 2013.
Puntos más, puntos menos, la siguiente tabla resume ese acercamiento al 30%, siendo la inflación la única rebelde con causa (ver cuadro).

Esta convergencia no es poca cosa, habida cuenta del tumultuoso panorama que se trazaba hace apenas dos meses, allá por septiembre. Precisamente en ese mes, el blue llegó a acariciar los $16 y, en consecuencia, a separarse casi un 100% del valor fijado por el Banco Central.
¿Por qué se calmaron las aguas? En gran medida por las iniciativas tomadas por el Gobierno para encausar la situación.
Además de los mayores controles desplegados en la city, cobró relevancia el festival de bonos lanzados al mercado que están atados al tipo de cambio oficial, que brindan cobertura ante una eventual devaluación.
También contribuyó la suba en reservas -que ayudó a calmar las expectativas devaluatorias- producto del aporte de ‘dólares chinos’ y ‘dólares telcos’ provenientes de las empresas telefónicas, tras la licitación de los servicios 4G.

Comparando lo ocurrido el 2014 con el 2013, las diferencias son sustanciales: a modo de ejemplo, ese año el blue había avanzado casi un 50% y el dólar tarjeta, un 55%.

Todo al 30
En este contexto de convergencia, así fue la evolución de los diferentes cotizaciones que se obtienen en el mercado:
1. Dólar Oficial
Arrancó el año inmerso en fuertes tensiones, que culminaron con la devaluación del 22 de enero para concluir ese mes con un alza del 23%.

A partir de entonces se planchó y por un período de seis meses (hasta julio) apenas trepó un 2,5%. La decisión de mantenerlo inmóvil respondió a la estrategia de volver a utilizarlo como ancla para frenar las presiones inflacionarias.
En agosto tuvo un pequeño sacudón, pero lo cierto es que la variación punta a punta para todo 2014 ha sido del 30%.

2. Dólar ahorro
Fue presentado como una apertura parcial del cepo cambiario tras la devaluación de enero. Al estar atado a la evolución del oficial, viene corriendo la misma suerte que éste.

De ser una alternativa para ahorrar, se transformó en una ‘bicicleta’ a la que se subieron miles de ahorristas, que compraban billetes más baratos por ventanilla AFIP y los revendían más caros en el circuito blue, para así hacerse de una buena diferencia en pesos.
Tal como diera cuenta iProfesional, este ‘subsidio encubierto’ que vienen recibiendo por parte del Gobierno estos miles de compradores (al permitirles adquirir billetes verdes más baratos que la cotización informal), ascendió hasta mediados de diciembre a la friolera de $8.700 millones.
El siguiente cuadro da cuenta de esta evolución:

3. Dólar turista
Al igual que el dólar ahorro, su demanda guarda relación directa con la brecha cambiaria entre oficial y blue. En lo que va del año, se autorizaron unas 420.000 operaciones por un total que supera los u$s470 millones.
En tanto, la evolución de la demanda de dólares, tras un breve descenso en el arranque del año, volvió a repuntar sobre finales del 2014.
Este crecimiento es interpretado por varios analistas como un nuevo síntoma de atraso cambiario.
Las estadísticas del Banco Central muestran que la demanda vinculada con el turismo, el ‘cash verde’ que habilita la AFIP para viajes, las compras de pasajes y paquetes y el ‘tarjeteo’ de argentinos en el exterior, se incrementó de forma constante a lo largo del segundo semestre.
Ya en octubre, se elevó un 50% respecto de los niveles de mayo, tal como puede apreciarse en el cuadro:

En línea con la mayor avidez por viajar e ir de shopping fronteras afuera, los saldos por gastos en moneda extranjera -en franca senda alcista- también se encuentran más de un 50% por encima de los registros de mitad de año.
4. Dólar blue
Arrancó el año a $10, repuntó a los $13 tras la devaluación de enero y luego fue pasando por distintos altibajos, llegando a tocar los $16 en septiembre.
Luego, tras la asunción de Alejandro Vanoli en el Banco Central -que vino acompañada con una fuerte embestida en la city porteña, que incluyó multas, cierres de firmas y más controles- la cotización comenzó a bajar.
Como resultado, su precio se retrotrajo y estaría cerrando el 2014 con un crecimiento -punta a punta- del 30% (ver cuadro):

5. Dólar de ‘conta con liqui’
Su precio surge de la compra de bonos y acciones en el mercado local y su reventa en el exterior.
Tras la asunción de Vanoli y la ‘cacería de brujas’ llevada a cabo en el microcentro porteño, su cotización comenzó a bajar.

El también llamado ‘dólar liqui’ arrancó el 2014 a casi $8,90 y lo está cerrando a un promedio de $11,50, sumándose también así a la lista del 30%.

Mandamiento Vanoli: ‘no devaluarás’
En sus últimas apariciones públicas, el actual presidente del Banco Central insistió en que no va a ocurrir un salto brusco del billete verde como pasó en enero.

‘Yo no me voy a hacer cargo de una devaluación que no hice. Sí de mi gestión, desde el 1º de octubre. La devaluación no es un tema. Yo no la quiero hacer, no la he hecho’, enfatizó.

Lo cierto es que el mercado ‘no compra’ del todo su mensaje. Tal es así que en el recinto en el que se negocia el precio del dólar futuro (mercado Rofex), la divisa se está pactando entre inversores a $9,19 para fines de marzo.

Avanzando un poquito más en el tiempo, para junio se están cerrando acuerdos a $9,86 y para fines del año que viene a $11,35.

Comparando este último precio con el que se toma como referencia ($8,57), surge que la suba del billete verde que anticipa el mercado (ajustada por el efecto tasa de interés) es del orden del… 32%, en línea con lo que se espera que sea la inflación del 2015.

En Wall Street, lejos del poder de intervención del Banco Central, al dólar en la Argentina se lo ve para fines del año próximo a un valor levemente superior a los $12.

En tanto, la visión que tienen los analistas de consultoras y bancos sobre lo que pueda ocurrir con el tipo de cambio, que se plasman en sus proyecciones, es la de un precio en torno a los $11,60 promedio.

El BBVA Francés es el que estima la mayor devaluación hacia finales del año próximo con un billete que, bajo su óptica, llegará a los $13,50. Más abajo aparece el estudio de Orlando Ferreres, con el 48% y un precio de $13,16 (ver cuadro)

En el plano internacional, el Citigroup es el que encabeza los pronósticos devaluatorios, en línea con el BBVA Francés, seguido por el Nomura.
Por su parte, dos de las entidades más seguidas en cuanto a sus proyecciones -JP Morgan y Goldman Sachs- estiman que el tipo de cambio subirá entre un 32% y 36% respectivamente (ver cuadro).

Apenas se inicie el nuevo año es probable que se dilucide si el Gobierno tiene intenciones de alcanzar algún tipo de acuerdo con los fondos buitre.
De concretarse, se facilitaría el regreso a los mercados de crédito, lo que ayudará a transitar un 2015 con menos sobresaltos cambiarios, habida cuenta de los fuertes vencimientos de deuda que se avecinan y de las presiones devaluatorias que imprimen el curso de otras monedas de la región y del mundo.
Pero este nuevo año recién está a punto de arrancar y será un capítulo largo. Por ahora, al cierre de este 2014, la dupla Kicillof-Vanoli, encuentra algunos motivos para festejar. El de la ‘convergencia’ es uno de ellos.

Nota extraida de iprofesional 23/12/2014

ECONOMISTAS HABLAN DEL DÓLAR BLUE PARA EL 2015

Hacer pronósticos en la Argentina es tarea difícil, ya que la falta de previsibilidad hace que para muchos economistas hablar de lo que pasará el año que viene sea casi tarea imposible.

Consultados por Cronista.com, algunos especialistas se animaron a calcular un dólar blue en los $ 23 pesos, casi un 100% por encima de los niveles que experimenta hacia finales de este año.

Aldo Abram, economista director Ejecutivo de Libertad y Progreso pronosticó un dólar oficial a $ 13,muy por encima de los $ 8,55 con los que llega a fin de año y luego de la devaluación del 18% de enero pasado.

El es, entre once expertos consultados, el que más más alto ve la cotización del paralelo, que se anima a estimarla en $ 23 para el que será el último año de presidenta de Cristina Kirchner.

Felix Piacentini es director de Noanomics. Con base en la provincia de Salta, desde donde analiza la economía del país y hace especial foco en la situación del interior, estimó también a calcular un dólar blue por encima de los $ 20 pesos para fin del año próximo. El economista pronosticó un dólar oficial a $ 11 y un blue a $ 21.

El referente de la Gran Makro Agustín D’Atellis consideró que el dólar oficial se colocará en los $ 10,40 a fines de 2015, mientras que el paralelo se ubicará en los $ 14,50 y calculó que la brecha entre ambas cotizaciones, hoy alrededor de un 50%, “se estabilizará en un 40% hacia fines de año”.

Luciano Cohan, economista jefe de Elypsis pronosticó un oficial a $ 10,12 y un blue muy por debajo del pronóstico del resto a $ 14,10, mientras que Gastón Rossi, director de ICG estimó un dólar oficial en los $ 11,38 y un blue cerca de los $ 15 a $ 14,50.

“Con las últimas decisiones que tomó el Gobierno de alquiler de dólares vía distintos canales –swap cambiario con el Banco de China, licitación espectro 4G, acuerdo con productores agropecuarios, emisión de deuda dollar-linked, canje del Boden 15 y emisión de Bonar 24), queda claro que la estrategia para el 2015 es utilizar nuevamente al atraso cambiario para tratar de dinamizar algo el consumo privado (por la suba del salario medido en dólares) y quitarle presión al frente inflacionario (que se moverá mucho más cerca del 30%)”, analizó.

El ex presidente del Banco Central (BCRA), Martín Redrado, consideró que “la apuesta del gobierno para transitar su último año de mandato es riesgosa. Su estrategia es planchar el tipo de cambio, en la medida en que puedan conseguir flujos frescos de dólares”. En este sentido, pronosticó un dólar oficial a $ 11 para el 2015 y evitó opinar sobre el blue.

Daniel Artana, economista de FIEL habló de un tipo de cambio oficial de $ 9,44 promedio para fines de 2015, que podría elevarse a $ 10,50 para diciembre de ese año. Para el blue, vaticinó un valor de $ 15 promedio y $ 18 para diciembre del próximo año.

Para Diego Martínez Burzaco, de Inversor Global, prevé que el dólar oficial vaya “acompañando la inflación en torno al 25% o 30%. “No veo una devaluación brusca, a pesar de las expectativas. Tendría que llegar a las elecciones en torno a $ 10 o $ 10,50. Respecto al dólar blue, sostuvo que “depende de múltiples factores como la emisión monetaria, el nivel de reservas, arreglo holdouts”, y calculó su valor en los $ 14,5 y $ 15.

Dante Sica de Abeceb se encolumnó dentro del grupo de economistas que aceptó dar su visión sobre el dólar oficial, lo pronosticó un dólar oficial a $ 11.79, pero evitó hacer referencias sobre el blue, dado su volatilidad y la gran cantidad de factores que influyen sobre este valor.

En la misma línea, Rodrigo Alvarez, economista, socio y Director de Analytica ubicó el oficial en los $ 10,90, y su par Matías Tombolini colocó el dólar oficial de cara a 2014 un escalón más arriba a $ 11,50 y también evitó hacer anticipos sobre el blue.

Nota extraída de díario EL CRONISTA día 17/12/2014

LA CUENTA REGRESIVA

Ya comenzó la cuenta regresiva para el primero de enero, cuando venza la famosa cláusula RUFO y el gobierno argentino se siente a negociar con los fondos buitres. Sin embargo, persisten las dudas respecto a cómo sería la negociación y la sensación que tienen los analistas económicos en la City es que no va a ser fácil, ya que el gobierno buscará algún recorte, y los fondos difícilmente acepten.

"Si no arreglan, tendrán que seguir administrando las reservas que tienen, con políticas similares a las actuales, y algún ajuste cambiario adicional. En este contexto, estimamos un tipo de cambio cercano a $ 10 para marzo y de alrededor de $ 11,50 para fin de año", prevén en uno de los grandes bancos de inversión.

"La percepción del mercado es que la negociación va a enfrentar dificultades, con el gobierno buscando algún tipo de reducción en el reclamo judicial y los litigantes buscando un recorte menor, por más que el pago sea en bonos", sostiene Alejo Costa, jefe de Estrategia de Puente. A su juicio, "si la negociación no es exitosa, el ingreso de ahorro externo va a ser menor, y el gobierno se vería necesitado de una mayor expansión fiscal o monetaria para sostener la demanda, lo que incrementaría la presión sobre el tipo de cambio".

En ese contexto, Costa cree que habría más chances de que el gobierno optara por una mayor tasa de depreciación, tanto para reducir la demanda de dólares ahorro y ciertas importaciones, como también para dar mayor competitividad al sector exportador.

Nadin Argañaraz, director de Investigaciones del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), coincide:"Si no hay acuerdo con los holdouts, el gobierno a priori debiera manejarse con las reservas más el flujo de dólares comerciales. Con la inflación que tenemos y la política cambiaria, se sigue perdiendo competitividad o atrasándose el dólar. En consecuencia, mayor es la demanda de dólares oficiales de manera directa (dólar ahorro) o indirecta (importaciones) y menor el incentivo a exportar por tu encarecimiento en dólares. Esto implica resignar reservas sin devaluar, devaluar sin resignar reservas o un mix. A mi criterio, el gobierno va a intentar evitar una devaluación discreta después de enero, quedándole como alternativa una devaluación que siga a la inflación. Con la inflación que tenemos, un dólar oficial de $ 10 es un valor razonable para marzo 2015, si se quiere evitar que el atraso cambiario continúe".

Para Jorge Colina, economista de Idesa, el retraso del dólar oficial no se debe a la situación irregular con los holdouts, sino a la inflación: "En la medida que la inflación sea en torno al 40% y el tipo de cambio oficial se mantenga estable, el retraso cambiario se agrava y las presión por futuras devaluaciones es mayor, porque caen exportaciones y hay presión por mayores importaciones, que es lo que los datos oficiales del INDEC viene mostrando. Entonces, para arreglar el problema del retraso cambiario, lo que hay que eliminar es la inflación, y para ello hay que equilibrar las cuentas públicas".

Desde la óptica de Colina, el problema que trae el no arreglo con los holdout es que le impide al Estado nacional tomar deuda en dólares en el mercado internacional para paliar la caída de exportaciones y la presión por la fuga de reservas: "El eventual arreglo con los fondos buitres abriría las puertas para el paliativo, pero no para la solución del atraso cambiario".

Nota extraída del Cronista.

EL RESULTADO DE LA PRESIÓN DEL GOBIERNO

El dólar blue fue nuevamente el protagonista de la jornada financiera al derrumbarse otros 45 centavos a $ 12,65 tras tocar los $ 12,47 promediando la rueda. Así cerró en su menor valor desde el 30 de julio pasado, día previo a que calificadoras colocaran al país en default selectivo en medio del conflicto con buitres. De esta manera, la brecha con el oficial no para de caer y ya se ubica en un 48,5% desde un 89% que registró a fines de septiembre.

Las suspensiones de sociedades por parte de la Comisión Nacional de Valores, las citaciones de empresas y particulares por parte del Banco Central, más la inhabilitación a 30 empresas para el giro de divisas al exterior por parte de AFIP generaron más pánico entre los cambistas informales y fueron contadas las operaciones que se llevaron a cabo, lo que hizo una vez más desinflar la cotización del marginal, comentó un operador de una mesa de dinero.

En el plano bursátil, influyó la baja de 17 centavos del dólar bolsa que cerró a $ 12,84, valor por encima del informal. En cambio, el "contado con liqui" rebotó cinco centavos a $ 12,78, cotización también por sobre el paralelo, aunque las transacciones fueron limitadas debido a que una vez más se operaron sólo las acciones argentinas en el Merval y en Wall Street, al persistir una virtual prohibición a operar el dólar "fuga" a través de títulos públicos.

La otra noticia destacada de la jornada fue la nueva fuerte intervención del BCRA en el mercado de cambios con la compra de u$s 90 millones (el viernes adquirió 180 millones) y mantuvo la cotización del dólar oficial en $ 8,52, por cuarta jornada consecutiva, engrosando sus reservas para ubicarse en u$s 28.156 millones. Fue producto de una mayor liquidación de divisas que realizó el sector agroexportador, que comenzó a cumplir lo acordado con el Gobierno de ingresar u$s 5.700 millones hasta fin de año. Durante la semana pasada el desembolso de dólares alcanzó los u$s 641,47 millones, cifra 53,8% superior a la registrada en el mismo periodo del año pasado. En lo que va del año ya se liquidaron u$s 21.120 millones, apenas un 1,9% menos que en los primeros once meses de 2013.

Por su parte, la venta del dólar ahorro continúa en retroceso. Se ubicó en u$s 23,1 millones, u$s 14 millones menos que el viernes pasado. De esta manera, en lo que va de noviembre los bancos vendieron unos u$s 229 millones, contra los u$s 290 millones de igual período de octubre, mes hasta ahora récord.