LA REBELION DE ATLAS “ARGENTINA”

Quien haya leído La Rebelión de Atlas de Ayn Rand sabe que Argentina va en camino a tener un final similar al de la obra de la escritora rusa americana de continuar por esta ruta.

En primer lugar, la famosa frase del libro del diálogo en que Francisco d’Anconia dice: &"Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos sino, por el contrario, son ellos los que están protegido contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada.&"

¿Qué producía Moreno o qué produce Kicillof o el secretario de Comercio Costa como para estar autorizando a quienes producen un aumento de precios, una importación de insumos o el abastecimiento de determinado producto?

¿Cuántos escándalos de corrupción se denuncian a diario por tráfico de influencias, con funcionarios que multiplican sus patrimonios en forma exponencial y nada ocurre?

¿Acaso no hay un intento de modificar la legislación para que los delitos de corrupción prescriban? ¿No se está buscando la impunidad?

La maraña de leyes, regulaciones y prohibiciones no están hechas para proteger a la sociedad sino todo lo contrario. Lo que se busca es que el cumplimiento de todas las regulaciones, prohibiciones, etc. sea imposible para que la gente honrada pase a ser delincuentes y los delincuentes sean los que, supuestamente, vienen a imponer la justicia.

Conozco mucha gente que ha estudiado, se ha preparado. Hizo sus masters, conoce idiomas y no encuentra trabajo y va penando por la vida tratando de sobrevivir como puede, mientras que un ex chofer se transforma en millonario y un empleado de banco lo mismo.

El populismo se caracteriza por quitarles a unos, en nombre de la justicia social, para darles a otros. Hábilmente los políticos han impuesto la idea de que ellos tienen el monopolio de la solidaridad y que el resto de los ciudadanos son incapaces de ser solidarios con sus semejantes. La estrategia ha consistido en convencer a la gente que la riqueza de unos es causa de la pobreza de otros. Claro que quienes declaman este slogan suelen tener verdaderas fortunas personales generalmente conseguidas ilegalmente.

A pesar del discurso populista, está clarísimo que la gente es mucho más solidaria que los políticos. Siempre que ha habido casos de catástrofes como las inundaciones en La Plata o la explosión en Rosario, fue la gente la que se organizó para ayudar a los damnificados. Los políticos aparecen después para poner la cara ante la televisión y, posteriormente, anuncian planes de ayuda que generalmente terminan en simples anuncios, al tiempo que descaradamente aparecen militantes partidarios con sus chaquetas que lo identifican con el partido de turno en el poder repartiendo los bienes que solidariamente donó la gente común.

La pobreza que cruza de lado a lado a la Argentina fue fabricada deliberadamente por el populismo para tener una legión de mantenidos por los populistas vía planes sociales. Deliberadamente destruyen puestos de trabajo para que la gente necesite vivir de esos planes “sociales” y luego los vote por miedo a perderlos.

Tantas décadas de populismo han cambiado los valores de la sociedad. Veía por televisión a una mujer joven que había tomado el predio de Villa Lugano diciendo que alguien tenía que resolverle el problema de la vivienda. Por supuesto que al periodista ni se le ocurrió preguntarle: ¿y quién tiene la obligación de resolverle el problema de la vivienda? ¿De dónde nace esa obligación? Buena parte de la población se acostumbró a creer que tiene derecho a que otros lo mantengan. Eso es lo que impulsa el populismo porque es su negocio electoral.

A esta altura alguien puede preguntarse: ¿qué quiere Cachanosky, que la gente viva en la pobreza y en la intemperie? No. Lo que quiero es que exista seguridad jurídica, disciplina monetaria y fiscal para que fluyan las inversiones, se creen puestos de trabajo y la mujer que reclamaba por televisión que alguien le resuelva el problema de su vivienda, se lo pueda resolver ella sola con el dinero que gane en un buen trabajo.

Cuando los populistas denuncian la destrucción de la Argentina por el neoliberalismo, palabra que no existe, en rigor están atacando al sistema que les arruina el negocio político del populismo. Son dos visiones morales totalmente opuestas las del liberalismo y el populismo. Mientras los liberales queremos que la gente viva con la dignidad del fruto de su trabajo, los populistas los denigran en la pobreza para tenerlos como rehenes políticos para que los voten por miedo a perder los subsidios que les entregan “solidariamente”.

El problema que tiene el populismo es el que describe Ayn Rand en la Rebelión de Atlas. Como los políticos exprimen a los que producen para quitarles el fruto de su trabajo y dárselos a los que mantienen como rehenes políticos, llega un punto en que los productivos comienzan a generar menos riqueza. Es entonces cuando empieza a faltar riqueza para ser repartida y los populistas no pueden financiar a sus rehenes políticos. Es lo que le pasa a Maduro en Venezuela. Tanto ha explotado a la gente productiva que aun teniendo petróleo, la gente tiene que hacer largas horas de cola para poder conseguir alimentos. En ese punto el populista se pone cada vez más violento, inventa conspiraciones, persigue a opositores y en algún momento, aquél que vivía de las dádivas del tirano, se cansa de no recibir nada y también se le rebela. Entonces aparece la cara más feroz del populista autoritario. Por algo Hayek escribió Camino de Servidumbre donde muestra que el populismo y el socialismo conducen a sistemas autoritarios.

Lo de Maduro también es la historia del kircherismo. Tanto explotó a la gente productiva para financiar legiones de pobres que hoy la economía está en franca caída y encima con inflación. Kicillof y sus planillas de Excel no generan riqueza, impiden que se genere riqueza de la misma forma que Moreno no generaba riqueza, espantaba a los que producían.

El populismo kirchnerista está en la etapa de repartir billetes que día a día pierden valor. Su problema principal no está en fabricar billetes, su problema principal es que cada vez hay menos bienes físicos para consumir. Piense el lector en unidades de bienes y no en moneda. Cada vez hay menos bienes. Primero porque cerraron las importaciones, así que hay menos oferta de bienes. Segundo porque faltan insumos para producir y se fabrican menos bienes. En tercer lugar, porque, como entramos en un proceso recesivo, las empresas producen menos. Y en cuarto lugar, es tal la persecución a los que producen que se cansan y producen lo necesario para subsistir. Si combinamos menos bienes ofrecidos con más pesos en circulación el resultado es el que Ud. vive todos los días: no sabe qué hacer para que la plata le alcance.

El populismo lleva dentro de su política el virus de su destrucción, porque para poder sobrevivir necesita que otros produzcan para quitarles parte de su producción y repartirla entre la fábrica de pobres que ha creado. Cuando los que producen se cansan de ser explotados y encima sufren todo tipo de restricciones para producir, los bienes empiezan a escasear hasta que se llega a los casos como Venezuela que comentaba anteriormente. O al caso argentino, que habiendo sido el granero del mundo y el principal exportador de carne, hoy hacer un asado sale una fortuna y casi no se puede exportar trigo. El populismo autóctono ha logrado algo increíble, destruir las actividades en que Argentina tenía grandes ventajas comparativas. Es como si los países árabes destruyeran su producción de petróleo.

Por más que los populistas se gasten la garganta denunciando al liberalismo como el destructor de la economía, la realidad es que lo que se debate son dos modelos morales. Uno, el populismo, el de denigrar a la gente en la pobreza para que sea una suerte de sirviente del poder. El otro modelo moral es el liberalismo que propone una forma de organización social donde todos pueden progresar cooperando pacíficamente en el mercado. Sin robar, produciendo e intercambiando lo que producen.

El populismo lleva al autoritarismo. El liberalismo a la libertad individual y la prosperidad.

Nota extraida de economiaparatodos.net

Los tipos de dólares hoy en día en la “ARGENTINA”

Los dichos de Vanoli, entre otras cosas, vuelven a dejar en evidencia que en la Argentina conviven hoy varias cotizaciones del dólar, más allá de la del dólar oficial y el paralelo o blue. Hay quienes amplían aún más la lista, pero las principales son:

Dólar oficial: es el del MULC. Es “libre” porque su precio surge de la libre oferta y demanda en los bancos y casas de cambio. Desde que se implementó el cepo cambiario, sin embargo, las compras minoristas están limitadas a lo que autorice el gobierno en proporción a los ingresos declarados ante la AFIP y las mayoristas, a las autorizaciones del Gobierno a los importadores. Difiere ligeramente en cada banco o casa de cambio y el Central saca un promedio.

Dólar ahorro: es el precio que tienen que pagar los minoristas para hacerse de dólares en blanco en bancos y casas de cambio por la retención de la AFIP. Hoy es el oficial más un 20%, salvo que compren los dólares y los dejen depositados por 365 días en una entidad bancaria. El 20% es a cuenta de Ganancias y/o Bienes Personales, por lo que la AFIP lo devuelve en el siguiente ejercicio fiscal.

Dólar turista o tarjeta: es el precio que tienen que pagar los minoristas por los gastos que hacen en el exterior, para comprar paquetes turísticos hacia el extranjero o por compras de bienes y servicios fuera del país a través de Internet. Al dólar oficial se le suma un 35%, también a cuenta de Ganancias y/o Bienes Personales.

Dólar blue, paralelo o informal: es el dólar que se compra y vende en billetes y en negro por fuera del mercado de cambios. Hay un segmento mayorista (cuevas) y otro minorista (arbolitos); en el segundo, él precio de venta es mayor y la brecha con el precio de compra, más amplia.

Contado con liqui o CCL: esta expresión se usa para las operaciones de adquisición de divisas a través de la compra de acciones o bonos en el mercado local, en pesos, y su venta en el exterior, en dólares. Para poder hacerlo, tienen que ser títulos que coticen en ambas plazas y hay que tenerlos por al menos 72 horas. El cociente del precio en pesos y el precio en dólares de cada papel arroja una cotización implícita (por ejemplo: si una acción cuesta 13 pesos aquí y un dólar en Nueva York, el CCL para ese título es de $ 13). Además de ser una operación bursátil, es necesaria una cuenta en el exterior.

Dólar MEP o dólar bolsa: es una operación similar a la de contado con liqui pero en la bolsa local, con papeles que coticen en pesos y dólares y con la obligación de que pasen al menos 72 horas entre el momento de compra y venta de esos títulos. Si bien la cotización implícita es el cociente de los valores diarios, el tipo de cambio MEP que se termina pagando es el del cierre de la operación y no el del día en que se inicia.

Tanto en el dólar MEP como en el CCL, los dólares los ponen los privados y no hay impacto en las reservas del Banco Central. Se trata de operaciones legales en las que los dólares quedan declarados y el precio es casi siempre menor al del blue. Y si bien sus cotizaciones implícitas no incluyen las comisiones a los operadores bursátiles, también hay que tener en cuenta que el blue de referencia es el mayorista.

NOTA EXTRAIDA DE : www.cronista.com

Efecto Zannini

La bolsa porteña no detiene su caída. Para Amilcar Collante, el mercado no tiene vocero y habla con los precios. Los inversores se repliegan y buscan refugio. "Las certezas en candidaturas dan más incertidumbre sobre el futuro económico y las correcciones macro han quedado más lejos que antes en estos días", advierte.

El mercado porteño caía fuerte en la tercera rueda de la semana y los inversores no disimulaban la incertidumbre que les produjo el anuncio de la fórmula presidencial Scioli-Zannini. Las expectativas de un cambio político se diluyen y las encuestas juegan un rol clave dentro de la coyuntura local. A continuación, la opinión de Amilcar Collante, economista de CeSur.

¿Cuál es su análisis sobre las fuertes bajas que la bolsa evidencia hoy?

El mercado no se hizo esperar para dar su respuesta a la candidatura de Zannini a vicepresidencia. Configurando la formula Scioli-Zannini. La bolsa cae casi 2%, hay acciones que bajan casi 6% en el intradiario. El Bonar 24 (bono en dólares) baja 2,26% a mitad de la rueda.

Ya despejaron las dudas: el núcleo duro del kirchnerismo formará parte de la fórmula presidencial. La reacción es inmediata, porque los inversores no quieren continuidad. Así, se desprende de las acciones y títulos argentinos.

¿Cón qué se lo asocia a Zannini?

Con Zannini de candidato, la normalización de la economía luce muy lejana. Los desequilibrios macro se seguirán acumulando. La continuidad está garantizada. El cepo cambiario, el INDEC intervenido, el atraso cambiario y elevado déficit fiscal seguirán en 2016.

¿Puntualmente, cuál es su visión para el tipo de cambio?

El mercado lee siempre las encuestas y decide. Es muy claro en sus movimientos y la expectativa que tiene de la fórmula presidencial del oficialismo. Asocia directamente a Scioli con continuidad y espera del mismo la menor tasa de devaluación, la corrección más lenta del tipo de cambio.

Si tomamos el bono BONAD16, bono que ajusta por tipo de cambio oficial, tocó su punto máximo en el año el 10 de Abril. Cotizando a $ 10,04. Hasta ese momento había encuestas que posicionaban a Macri por encima de Scioli. Y el acuerdo con Macri-Massa lucia muy probable.

Después de ese punto, la imagen de Scioli comenzó a crecer. Ya en mayo, él paso a liderar todas las encuestas. En los últimos días, se rompieron las chances del acuerdo opositor. El Bonad16 comenzó a bajar y acercarse al tipo de cambio oficial. Hoy cotiza a $9,42, mostrando una baja en la expectativas de unificación cambiaria para 2016.

Asimismo, el blue en las últimas jornadas comenzó lentamente a acercarse a $13. El mercado no tiene vocero: habla con los precios. Los inversores se repliegan y buscan refugio. Las certezas en candidaturas, dan más incertidumbre sobre el futuro económico. Las correcciones macro han quedado más lejos que antes en estos días.

Nota extraída de portfoliopersonal.com

La expectativa de dólar quieto hasta las elecciones alienta la pesificación

Subir a la bicicleta financiera instalada en el mercado local puede ser muy redituable, pero antes hay que comprender qué está pasando en el mundo y cómo jugar de local. El primer dato a recordar es que en el mundo siguen las apuestas a todo ritmo en las diferentes bolsas ayudadas tanto por un dólar que persiste en su fortalecimiento como por los bancos centrales de Europa y Japón que prestan fondos sin costo muchos de los cuales tienen como destino final la compra de distintos activos financieros. Además, todo rinde poco en el mundo de la renta fija. Por ejemplo, la deuda soberana de Perú y Bolivia emitida en moneda norteamericana paga el 4,5% a diez años. Y eso hace que Argentina, que sigue ofreciendo rendimientos dolarizados que van entre el 8% y 14% en títulos de la deuda nacional y provincial -o, en pesos, el 23/28%-, se convierte en el centro de atención de muchos inversores que aceptan el riesgo. Mientras tanto el dólar billete en el mercado paralelo continúa su descenso y se espera mucha calma cambiaria para los próximos meses. Tal es así que los bonos ajustables por devaluación del dólar calculan un valor de 11 pesos por unidad de la moneda norteamericana para enero del año 2016 y, en propias palabras del BCRA, “se profundiza el incentivo a concretar inversiones en moneda nacional, las que en los últimos meses han demostrado una rentabilidad sensiblemente superior a las realizadas en moneda extranjera”.

Así que con el dólar tranquilo y tasas de rendimientos en pesos que oscilan entre 22% y 28% está la mesa servida para subirse a la bicicleta con la premisa que se puede correr el riesgo de vender algunos dólares para colocarlos en pesos y recomprar la divisa norteamericana antes que el tipo de cambio oficial se ajuste.

Como toda operación financiera, tiene sus riesgos, en este caso el errar a los pronósticos y que se venga un “dolarazo” inesperado en el mercado local que, conviene decirlo, nadie ve por ahora.

Así que, sentados al banquete del dólar quieto y los pesos rindiendo conviene preguntarse: ¿qué hacer para ganar con compras de activos en pesos para luego recomprar divisas?

De manual

El dólar está cada día más barato, porque la inflación crece mucho más rápido que la cotización oficial de la divisa mientras que el blue además pierde precio constantemente.

Por lo que se escucha en el mercado, muchos obtienen la primera diferencia al comprar dólar ahorro y venderlo al precio blue para luego colocarse en pesos. Ya sea en el simple plazo fijo hasta fondos comunes de inversión ajustables por tasa de interés o los más sofisticados bonos de la deuda pública en moneda nacional ajustables por CER, o también fondos de inversión dolarizados que ajustan por el oficial y espera el ajuste de este último en algún momento de los próximos meses.

Claro que este movimiento lleva una clara apuesta: que el Gobierno mantenga el “seguro de cambio” -es decir que omita efectuar cualquier devaluación brusca- para que el premio a obtener en pesos alcance para calmar el pánico que muchos sienten al desprenderse de dólares y exponer su dinero a una devaluación inesperada.

Sin embargo un shock cambiario tiene baja probabilidad de ocurrencia en el consenso de los operadores y aquello que se espera es un repunte pausado del oficial con un dólar blue estable o a ligeramente a la baja, claro que en términos teóricos y si se cumplen todas las previsiones oficiales en materia cambiaria muy bien piloteadas hasta ahora por la dupla Banco Central / Comisión Nacional de Valores.

Sobre esta visión del proceso económico se pueden analizar las oportunidades y riesgos de algunos instrumentos del mercado. Por tanto quienes soporten la volatilidad ante la expectativa de ganar un 50%, pero también estén dispuestos a ver como su portafolio baja temporariamente 20% o más, les conviene mirar el mercado accionario en el cual muchos papeles lucen baratos con las energéticas/petróleo a la cabeza. Por ejemplo YPF subió casi 15% en los últimos días, pero aun así el ADR cotiza a u$s30 mientras que llegó a tocar un techo de u$s40 pero también, vale recordarlo, cayó a un piso de 19 dólares a mediados del año 2014 en la Bolsa de Nueva York.

Finalmente, hasta a la mejor bicicleta puede pinchársele un neumático en forma inesperada, o sea que las previsiones del mercado se vean afectadas por algún acontecimiento hoy desconocido que tire por la borda las expectativas de devaluación controlada y blue freezado. Para ello siempre conviene mantener la sabia diversificación entre moneda local y extranjera que todo portafolio debe respetar.

nota extraida: diario bae.

Clase media en problemas

Cuesta llegar a fin de mes, se escucha en las reuniones de amigos y encuentros familiares.

Y ese ‘cuesta’ no es, precisamente, porque sea más caro, sino porque los gastos suben, los precios se renuevan y los salarios van quedando viejos.

A esto se suman los consumos vacacionales que han engrosado los saldos de las tarjetas, que hace que muchos argentinos tengan que dedicarle unos cuantos meses para llevarlos a los niveles de diciembre.

El problema de ‘sueldos viejos y precios nuevos’vuelve a hacerse presente y lo más seguro es que se instale hasta que lleguen las mejoras salariales.

En este contexto, en el que los últimos días del mes se hacen ‘eternos’ en términos monetarios, las tarjetas de crédito ocupan un rol cada vez más central parafinanciar gastos esenciales. Es decir, los del día a día,en detrimento de aquellos vinculados con ‘ir de shopping’.

Esto se corrobora en un dato clave: al tiempo que cae el consumo de bienes, el uso de las tarjetas no para de crecer.

Esta tendencia, de la que ya diera cuenta iProfesional, se viene repitiendo a lo largo de los últimos meses.

En enero, informa el Banco Central, el tarjeteo crecióun impactante 73% respecto al mismo mes del año anterior.

Este repunte viene a ser el salto más grande desde el2006. En términos reales -es decir si se descuenta la inflación- los montos financiados con los plásticosavanzaron 25%.

Semejante incremento va a contramano del actual escenario recesivo en el que la compra de bienes durables ha caído con fuerza.

¿Por qué ha crecido tanto? La respuesta que dan los analistas no deja lugar a dudas: la clase media las usa cada vez más para llegar a fin de mes y mantener su estándar de vida, aun a costa de resignar su uso para la adquisición de bienes durables.

Nota extraída de iProfesional.com

Alerta en empresas: el Gobierno no habilita dólares para importar y anticipan caída en la producción y empleo s

Repentinamente, el BCRA cortó la entrega de divisas. Esto tomó por sorpresa a ejecutivos de negocios que ya advierten de las consecuencias. A esto se suman los u$s5.000 millones que compañías adeudan a proveedores del exterior, que retacean entregas. Dos actividades, entre las más perjudicadas. El Gobierno suele ver en aquellas noticias que no están alineadas con el relato una suerte de operativo de desprestigio para perjudicarlo.

Lo hizo el propio jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, cuando afirmó que el pedido de indagatoria de la Presidenta en la causa AMIA era una campaña orquestada para"contrarrestar las buenas noticias", como el boom turístico en Mar del Plata.

Tejer teorías conspirativas también es un ejercicio que vienen realizando otros funcionarios, como Alejandro Vanoli.

A mediados de enero, el titular del BCRA rechazó que la entidad haya negado dólares para el pago de importaciones. Y luego recalcó que esas "afirmaciones falaces" eran "funcionales a una campaña de la que se nutren distintos medios para tratar de desmerecer que se hayan acumulado reservas".

Incluso, el propio ministro de Economía, Axel Kicillof, salió a desmentir cualquier tipo deinconvenientes en la disponibilidad de billetes verdes para el pago de compras al mundo.

"La economía es muy abierta", afirmó el titular del Palacio de Hacienda, quien remarcó que "hoy no se puede decir que no haya movimiento de divisas, todo lo contrario".

Sin embargo, pese a todos los esfuerzos que viene haciendo el Gobierno desde lo comunicacional para minimizar los inconvenientes que atraviesan las compañías que requieren de insumos y maquinaria para la producción, la crisis por la escasez de dólaresvolvió a mostrar su peor cara.

Este miércoles, y sin ningún tipo de aviso previo, el BCRA no le vendió dólares ni a los importadores ni a los bancos, estableciendo así una suerte de "feriado cambiario".

Se trató de una medida tomada en medio del fuerte nerviosismo oficial ante lapreocupante sangría que están sufriendo las reservas, que sólo durante los primeros tres días hábiles de febrero se redujeron en u$s210 millones.

Lejos de tratarse de un mero rumor del mercado, la Cámara de Importadores (CIRA) emitió un comunicado en el que advirtió que "de manera sorpresiva y sin que mediara aviso de la autoridad monetaria competente, importadores socios de esta entidad nos han informado sobre inconvenientes que han tenido al solicitar a los bancos privados giros al exterior en concepto de pago de importaciones".

La entidad informó que este jueves tendrán una reunión con Vanoli, a la cual "llevaremos este tema para conocer los motivos que produjeron esta decisión".

Sin dudas, se vienen días agitados para el Gobierno, dado que desde varios sectores se están multiplicando los reclamos por el endurecimiento en la entrega de divisas.

Por lo pronto, los directivos de terminales automotrices, también durante el día de hoy mantendrán una reunión cumbre con el secretario de Comercio Interior, Augusto Costa, por la promesa -hasta ahora incumplida- de la ampliación del cupo mensual de dólares, que quedó freezado en u$s100 millones, un nivel que torna inviable a la actividad.

En tanto, los representantes de las empresas de electrónica, están pidiendo una audienciapor un problema similar: los dólares prometidos ahora no están llegando y las firmas ya están sufriendo el desabastecimiento de componentes para la fabricación de celulares, televisores y otros dispositivos.

Pero los inconvenientes para estas dos grandes ramas de actividad no es sólo contar con los dólares para importar: en conjunto, ambos sectores mantienen una deuda cercana a losu$s3.200 millones con filiales y proveedores del exterior en concepto de importaciones yarealizadas para las cuales el BCRA nunca les habilitó las divisas. Es decir, se realizaron "a crédito".

Tanto firmas automotrices como electrónicas vienen advirtiendo que el financiamiento delexterior se está cerrando, ante la imposibilidad de achicar ese pasivo.

Tierra del Fuego: alerta por puestos de trabajo
La trama en la que están envueltas las cerca de 20 terminales que confroman AFARTE, entidad que nuclea a los fabricantes de electrónica, es una síntesis perfecta de las idas y vueltas que viene padeciendo el "Made in Argentina" por los problemas cambiarios y por laobsesión oficial de cuidar las reservas.

Hacia el último trimestre de 2014, el Gobierno les había habilitado a estas compañías unosu$s120 millones mensuales para el pago de importaciones, una cifra que, según afirmaron fuentes de AFARTE a iProfesional, "no era suficiente, porque para funcionar con normalidad requerimos de u$s250 millones".

Antes de que finalizara el año, el Ministerio de Economía les había ampliado dicha cuota au$s180 millones.

A medida que se activaron los distintos tramos del swap con China y que las cerealerassiguieron con el plan de adelantar liquidación de exportaciones, el optimismo oficial hizo que, hacia mediados de enero, la cartera que conduce Kicillof "premiara" a las empresasfueguinas con otro plus.

"Nos llamaron hace dos semanas para decirnos que habían decidido elevar la cuota hasta los u$s230 millones. Esto era positivo pero se cumplió sólo durante unos días. Ahora estamos volviendo a padecer las mismas restricciones de antes", aseguraron a este medio fuentes de AFARTE.

"Se regresó a una cuota equivalente a u$s120 millones, menos de la mitad de lo que se necesita para que las empresas funcionen con normalidad. Estamos pidiendo una reunión y ya hemos enviado notas al Gobierno alertando que si esto no se soluciona va a haber problemas con la producción y el empleo", agregó la fuente.

Desde la cámara de electrónica explicaron que el hecho de que una parte del personal esté de vacaciones ayudó a que, por el momento, no haya destrucción de puestos de trabajo. "Pero si este problema se prolonga, ahí puede haber un impacto", completó el directivo.

Desde AFARTE agregaron que si el año pasado no hubo una crisis estructural fue porque lasterminales se pudieron manejar con el crédito de sus proveedores asiáticos.

En concreto, el BCRA pateó el pago de compras de insumos electrónicos por u$s1.000 millones, el equivalente a cuatro o cinco meses de importaciones. Pero ese financiamiento, alertaron desde la cámara, comenzó a cortarse.

"Algunas fábricas del exterior ya dejaron de embarcar hacia la Argentina componentes para la fabricación de celulares por los problemas de pago. Si esto se profundiza, además de los inconvenientes en la producción, sufriremos faltantes de equipos", agregó el directivo, en diálogo con iProfesional.

Automotrices: cae el stock y se desploman ventas
En el caso de las automotrices, la deuda impaga con filiales y proveedores es incluso mayor, dado que actualmente ronda los u$s2.200 millones.

Así es como durante el último trimestre de 2014, empresas como General Motors o Renaulttenían prohibido seguir importando autos desde Brasil.

No es un dato menor: ese país actualmente provee casi el 40% de los vehículos que se venden en la Argentina.

Además, el cupo actual de apenas u$s100 millones mensuales para todas las empresas del rubro, que nunca se amplió (pese a las promesas realizadas desde el Ministerio de Economía) no sólo no permite achicar esa deuda sino que no es suficiente ni siquiera para que elmercado esté bien abastecido.

"Las terminales necesitamos u$s300 millones todos los meses para poder responder al nivel de demanda", aseguró el vocero de una automotriz europea, que pidió estricto off the record.

En la reunión de este jueves, las empresas nucleadas en ADEFA insistirán con que el BCRA les habilite al menos u$s250 millones cada treinta días, pero no hay seguridad de que esto se vaya a cumplir.

Incluso, como sucede con las compañías de electrónica, el compromiso asumido por los funcionarios no es garantía de nada y puede ser anulado en cualquier momento.

"Las importaciones de autos se vienen desplomando y esto está llevando a un fuerte achicamiento del stock", advirtió a iProfesional el economista Gonzalo Dalmasso, de Abeceb.

Según cifras provistas por la consultora, en base a datos de Aduana, en octubre el ingreso de vehículos había registrado un derrumbe del 66% en volúmenes, respecto al mismo mes de 2013. En noviembre, en tanto, el desplome llegó al 65%.

Diciembre también fue negativo: las terminales importaron un 52% menos. Y el escenario se repitió en enero, con una caída similar.

Según Dalmasso, como consecuencia de este endurecimiento de la política aduanera, "las fábricas y las agencias ya se ´comieron´ un inventario cercano a los 110.000 vehículos", lo que equivale a dos meses de ventas.

El derrumbe en el ingreso de autos del exterior, sumado a la pobre dinámica del mercado, quedó plasmado en las ventas que las terminales realizan hacia los concesionarios: enenero apenas alcanzaron las 34.000 unidades, el nivel más bajo en seis años. Hay que retroceder hasta febrero de 2009 para encontrar un volumen tan pobre.

En este contexto, desde Abeceb estiman que los patentamientos en todo 2015 podrían incluso perforar el piso de las 600.000 unidades si no se resuelve la falta de divisas.

Para tener una noción de lo que esto significa, basta recordar que en 2013 la industria festejaba por los más de 955.000 autos comercializados. Es decir que, en sólo dos años, se podría "evaporar" un 40% del mercado.

La industria mira de reojo a Vanoli

Los empresarios recuerdan cuando el titular del BCRA, allá por diciembre, aseguraba tener "vocación" de ir flexibilizando todas lasrestricciones cambiarias en pie durante 2015 para ir hacia "una normalización completa".

Eran momentos de pleno optimismo, cuando las arcas se engrosaban gracias a los "dólares chinos", la fuerte liquidación por parte decerealeras y la licitación de la red 4G.

Para Vanoli, su éxito era tal que se vanagloriaba de ser el único presidente en lograr concluir un año con crecimiento en las arcas del BCRA.

Sin embargo, tras un enero con resultado neutro, las alarmas volvieron a encenderse: pese a una liquidación de agrodólares que está "a full" y a los u$s800 millones que ingresaron el mes pasado por el intercambio de monedas con el gigante asiático, las reservas perdieron u$s210 millones y esto empujó a Vanoli a endurecer los controles.

El problema es que a los u$s31.200 millones que dice tener el BCRA, en la práctica hay querestarles u$s3.100 millones por swaps que deberán devolverse con intereses, otros u$s1.300 millones por pagos de deuda (ya cursados pero frenados por Griesa) y los u$s5.000 millonesnunca habilitados a importadores.

Sólo estos parches y maquillajes evitan que hoy las arcas se ubiquen por debajo de losu$s22.000 millones.

Para el consultor Salvador Di Stefano, "hay que olvidarse de que el Gobierno libere losu$s5.000 millones adeudados para liquidar importaciones".

"Buscará preservar las reservas por encima de los u$s30.000 millones y contener lo que más pueda el tipo de cambio", afirmó el experto.

Desde Economía & Regiones advirtieron que a la administración kirchnerista "le importa más el nivel de reservas, de inflación y del dólar que el de actividad".

"En pocas palabras, procurará que las tenencias del Central no caigan, de manera depreservar la estabilidad financiera", resaltaron.

La consecuencia, advirtieron, es que "continuará el deterioro de la producción y del empleo".

Para Eric Ritondale, analista de la consultora Econviews, el objetivo del Gobierno será el decuidar reservas y atrasar el tipo de cambio. Y esto "sólo lo logrará insistiendo con las fuentes alternativas de financiamiento, como los swaps, logrando que las cerealeras adelanten más liquidaciones y frenando importaciones".

Por lo pronto, un sector clave para la industria nacional, como es el automotriz, espera con ansiedad un aumento del cupo de divisas.

El temor, y que ninguna promesa oficial podrá despejar, es si esto después se terminará cumpliendo en la práctica.

Y si no, que le pregunten a los fabricantes de electrónica, que súbitamente y sin previo aviso se encontraron con que ahora el BCRA le está habilitando la mitad de aquellas divisas que, con bombos y platillos, les habían garantizado.

Nota extraida de iprofesional: 04/02/2015

¿Seguirá el veranito cambiario?: estas son las proyecciones del mercado para dólar oficial, blue e inflación

Una vez más, el tipo de cambio parece "condenado" a tener que atrasarse para contener los precios y favorecer el consumo.

Apostar a un arreglo: cuánto se puede ganar si se compran bonos y se resuelve el problema con holdout.

¿Seguirá el veranito cambiario?: estas son las proyecciones del mercado para dólar oficial, blue e inflación.

Poco antes de que finalizara el 2014, las proyecciones que se trazaban sobre el devenir de la economía marcaban un cambio de tendencia que generaba alta expectativa.

Por lo pronto, el titular del Banco Central, Alejandro Vanoli, hablaba sobre la posibilidad deagilizar al máximo los permisos de importación, mediante la autorización de un mayor cupo de dólares, y hasta dejó abierta la posibilidad de flexibilizar el cepo.

"El Gobierno tiene vocación de ir hacia una normalización completa", fueron las palabras del funcionario.

A esto se sumaba la inminente caída de la cláusula RUFO, que dejaría allanado el camino para negociar sin presiones con los holdouts, abriéndose así la posibilidad de volver a posicionar a la Argentina en la senda del financiamiento internacional.

Sin embargo, apenas el calendario cambió de año, Axel Kicillof dejó bien en claro cuál es lahoja de ruta que tiene en mente el Gobierno para atravesar este complejo 2015.

Si bien ratificó que la intensión de la administración kirchnerista es la de honrar sus compromisos, destacó que no se tomaría ninguna decisión que perjudique al país. Así, trasofrecer a los acreedores u$s6.500 millones sobre una deuda mayor a u$s20.000 millones, intentó demostrar que no hay "desesperación" por hacerse de dólares frescos.

Los analistas creen que el Gobierno intentará hacerse de fondos en el mercado local, a la vez que ensayará alguna colocación internacional, de modo tal de aflojar un poco el cerrojo importador y así moderar el índice inflacionario, variables clave al tratarse de un año electoral.

Marcelo Capello, economista de Fundación Mediterránea, considera que podría haber unnuevo intento de colocar BONAR 2024 por u$s3.000 millones. Sin embargo, advierte que "para tener chances de un rebote en el nivel de actividad, sería necesario un acuerdo rápido con los holdouts", un escenario de difícil ocurrencia.

Pese al optimismo oficial sobre la disponibilidad de dólares, entre los economistas hay preocupación, dado que, a lo largo de 2015, la administración kirchnerista deberá hacer frente a vencimientos de deuda por unos u$s15.000 millones.

"Si no logra crédito externo, entonces los menores flujos de exportaciones, afectados por la caída de los precios internacionales, obligarán al Banco Central a optar entre devaluar o incrementar las trabas a las importaciones", apuntan desde la Ecolatina.

Capello considera que dados todos los compromisos del país y el nivel de las reservas de libre disponibilidad, "no hay margen para un aumento de las importaciones que alivie trabas a la producción" sin un acuerdo con los fondos buitre.

El otro problema sobre el que vienen advirtiendo las consultoras está vinculado con deterioro de la balanza comercial como fuente genuina de divisas.

En Ecolatina consideran que entrarán u$s5.000 millones menos en concepto deexportaciones y que este descenso, sumado a la falta de financiamiento externo inmediato,no dejará margen para normalizar la entrada de productos e insumos importados, claves para la industria, lo que pegará de lleno en el nivel de actividad.

Hay otro dato clave: desde la consultora Delphos Investments hacen hincapié en el adelanto de liquidaciones que se negoció con las cerealeras a fines del año pasado para acelerar la entrada de dólares y así finalizar el 2014 con un "maquillado" nivel de reservas, ahora situadas por encima de los u$s30.000 millones.

Este arreglo implicaba una liquidación de u$s5.700 millones de cara al último trimestre del 2014, compromiso que fue alcanzado y festejado por Vanoli.

El problema es que dicho adelanto por exportaciones futuras significó disponer de divisasque iban a ingresar recién en este 2015 pero que ya no estarán a mano.

Dólar: más riesgo de atraso cambiario

Bajo la óptica de Soledad Pérez Duhalde, economista de Abeceb, el objetivo del Gobierno será el de continuar con la idea de planchar al dólar para contener la inflación.

Desde Econviews, consultora que dirige Miguel Kiguel, consideran que "la incógnita no pasa tanto por si el Banco Central insistirá o no con el uso del tipo de cambio oficial como ancla antiinflacionaria, lo que parece bastante probable, sino por la capacidad que tendrá para sostener la actual política, en tanto y en cuanto la depreciación es inferior a la inflación y las presiones sobre el mercado irán incrementándose con el mayor atraso cambiario".

Para Pérez Duhalde, Vanoli no podrá dejar el dólar absolutamente quieto, sino que deberá convalidar una suba como mínimo de un 20%. En caso darse este deslizamiento, considera que "se hará de forma gradual".

Si bien es muy prematuro estimar el ritmo de la política cambiaria, desde Delphos Investments destacan que, si se considera lo que va de enero, la devaluación anualizada ya alcanza casi el 20%.

Por lo pronto, en el mercado de futuros del Rofex, los inversores ven un dólar bastante por encima para diciembre próximo, en un nivel del orden de los $11,65.

El problema es que, incluso en ese valor, la economía no recuperaría los niveles decompetitividad que se tenían a comienzos del año pasado, tras la fuerte devaluación.

Desde Delphos señalan que "en los últimos meses, las monedas de nuestros socios, así como las del resto del mundo, se han depreciado frente al dólar".

Así las cosas, destacan que si el BCRA deseara igualar el salto competitivo del año pasado, el tipo de cambio debería moverse hasta los $12,65, "muy lejos de lo que descuenta el mercado de futuros".

Blue: brecha del 60%

En cuanto al blue, analistas consultados por iProfesional estiman que la brecha del 60% llegó para quedarse si es que se mantiene el actual escenario de no arreglo con los buitres y de alejamiento de los mercados internacionales de crédito.

La plaza del dólar informal es muy chica, y reacciona de forma acentuada ante pequeños cambios en la demanda.

Por ello, el foco de la administración K es seguir a este circuito informal muy de cerca.

Al respecto, Pedro Biscay, director del BCRA, ya anticipó que este año la entidad "seguirá generando políticas de control para reducir la expectativa de brecha devaluacionista".

El problema, consideran los analistas de Delphos, es que la entidad que conduce Vanoli estáechando nafta a la hoguera luego de la muy fuerte emisión de pesos que tuvo lugar en lasúltimas semanas.

En concreto, el titular del Central emitió más de $60.000 millones en 30 días, sumándole mucha presión al blue.

Es que el llamado "dólar de cobertura" (tipo de cambio que resulta de vincular la cantidad de dinero circulante con las reservas del BCRA, indicador que condiciona a su vez el valor del billete informal), pasó de $14 a $15,30.

Durante los primeros días de enero, el circuito del billete paralelo tomó nota de esto y, poco a poco, la divisa comenzó a subir, lo que obligó al BCRA a intervenir con una fuerte venta de bonos en dólares con la que se buscó desinflar al "cercado" contado con liquidación.

Si bien luego el precio del blue se estabilizó, fue un claro "recordatorio" de la alta volatilidadde este mercado, especialmente en épocas veraniegas.

"La mayor presión que tiene el dólar debido a la fuerte emisión que se hizo y a la decisión de mantener el tipo de cambio oficial fijo, aun cuando la inflación se ubica en niveles elevados, son los dos factores principales en la turbulencia cambiaria de principios de año", recalcan desde Delphos.

nota extraida de www.iprofesional.com.ar día 12/01/2015